Un juez federal procesó hoy con prisión preventiva al ex jefe de la nueva policía de Buenos Aires y citó a declarar al ministro de Educación porteño a raíz del escándalo por espionaje destapado en la administración de la capital argentina.
El juez federal Norberto Oyarbide dictó el procesamiento con prisión preventiva del ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios, detenido desde noviembre pasado en la causa que investiga las escuchas telefónicas contra dirigentes políticos y empresarios, indicó el Centro de Información Judicial de Argentina.
Oyarbide ordenó un embargo sobre los bienes de Palacios y le procesó por los delitos de intervención indebida de las comunicaciones y falsificación ideológica de documentos públicos.
El magistrado también citó a declaración indagatoria para el próximo viernes al ministro de Educación de Buenos Aires, Mariano Narodowski, en el marco de la misma causa.
Precisamente en esa cartera trabajó otro de los detenidos en esta causa, Ciro James, antiguo agente de la Policía Federal que aspiraba a formar parte de la fuerza de seguridad de la ciudad.
El escándalo de las escuchas desató una tormenta política entre el Gobierno nacional de Cristina Fernández y el de Buenos Aires, encabezado por el conservador Mauricio Macri, quien ha dicho de todas formas que la Policía Metropolitana estará en la calle este mes.
El caso se destapó el pasado octubre, cuando se conocieron supuestas prácticas de escuchas ilegales a un familiar de una víctima del atentado contra la mutualista judía AMIA por parte del ex comisario Jorge Palacios, a quien Macri había encargado la tarea de crear la nueva policía.
Palacios, quien además está procesado por encubrimiento en el atentado de 1994 contra la AMIA -en el que murieron 85 personas- renunció a dirigir la fuerza poco después de conocerse el escándalo.
Los investigadores recibieron información para la causa de computadoras que fueron incautadas en una agencia de seguridad controlada por Palacios y con la que también está supuestamente relacionado el subjefe de la Policía Metropolitana, Osvaldo Chamorro, a quien Macri destituyó el mes pasado.
Oyarbide llegó a manifestar públicamente sus sospechas sobre un supuesto espionaje a Cristina Fernández y su antecesor y esposo, Néstor Kirchner (2003-2007).
El alcalde impulsó la creación de la Policía Metropolitana tras el fracaso de sus negociaciones con el Gobierno nacional para que traspasara parte de la Policía Federal a la órbita de la capital argentina con sus fondos correspondientes, que rondan unos 250 millones de dólares anuales.