Una jueza decretó hoy la nulidad de los alegatos finales del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, en el proceso que afronta tras ser demandado por Hortensia Morán, que asegura haber tenido un hijo con el jefe de Estado.
La jueza de la Niñez y la Adolescencia, Ana Ovelar, adoptó esa determinación en respuesta a un pedido del abogado de Morán, Aurelio Servín, tras el que se demostró que el representante legal de Lugo, Marcos Fariña, no presentó durante el proceso un documento que lo acredite como defensor del gobernante.
"De acuerdo al abogado de la mujer, a partir de ahora, la magistrada deberá resolver la nulidad de todo lo actuado y ordenar la inscripción del niño en el Registro Civil con el apellido Lugo", indicó el Poder Judicial en un comunicado.
Por su parte, Fariña expresó que la disposición emitida este viernes "no es relevante, ya que cuentan con tres resultados de ADN que favorecen a Lugo y que están tranquilos en ese sentido", reseñó el texto.
Morán sigue sosteniendo que el gobernante es el padre de su hijo de tres años pese a que las tres pruebas genéticas a las que se sometió el jefe de Estado el 24 de agosto pasado demostraron que no es el progenitor del niño.
La mujer, que hace una semana anunció que publicará un libro en el que relatará la supuesta relación que mantuvo con el mandatario y ex obispo católico, también tramitó el día 11 pasado una acción de nulidad de las tres pruebas de ADN al alegar, entre otras cosas, que presuntamente fueron manipuladas.
Además, argumentaron que los resultados podrían haber sufrido alteraciones ya que Lugo se encuentra bajo tratamiento de quimioterapia debido al cáncer linfático que padece.
Por su parte, el abogado del jefe de Estado, Marcos Fariña, no descartó en su día la posibilidad de entablar una demanda contra la mujer una vez que concluya ese proceso judicial.
Morán, de 40 años, le atribuye a Lugo una relación de pareja durante la pasada campaña electoral, en la época en que integraba uno de los grupos de izquierda que apoyó la candidatura del ex prelado.
Otra mujer, Benigna Leguizamón, de 27 años, también asegura que el jefe de Estado es el padre biológico de su hijo de ocho años y en diciembre de 2009 desistió de su demanda tras un acuerdo extrajudicial.
Los escándalos de paternidad aparecieron en abril de 2009, en coincidencia con el primer aniversario del triunfo electoral de Lugo al frente de una coalición de amplia base ideológica que puso fin a un hegemonía de 61 años en el poder del Partido Colorado (conservador).
El primer caso fue el de Viviana Carrillo, de 25 años y madre de Guillermo Armindo, de tres años, que el 13 de abril fue reconocido públicamente por Lugo como hijo suyo.