Un fiscal colombiano de derechos humanos llamó hoy a juicio a diez militares y a dos civiles por el asesinato de cinco hombres que fueron reportados como insurgentes muertos en combate, informaron en Bogotá fuentes judiciales.
Los uniformados pertenecían a un batallón de lucha contraguerrillera que el 21 de febrero de 2005 mantuvo supuestos enfrentamientos con un grupo rebelde en la zona rural de Miraflores, localidad del departamento selvático del Guaviare.
La Fiscalía General indicó en un comunicado que, según lo reportaron los militares, estos combates se saldaron con la muerte de cinco presuntos guerrilleros que estaban armados con un fusil, dos escopetas, una carabina, cinco revólveres, una pistola, un equipo de comunicación por radio y municiones.
Sin embargo, el fiscal del caso obtuvo pruebas que le permitieron descartar que se hubiera presentado el choque armado y establecer que un oficial del ejército había convocado previamente a una reunión a las cinco víctimas, cuatro de las cuales no han sido identificadas.
La entidad judicial indicó que con la investigación fueron vinculados un taxista y un vigilante privado, además de los militares, entre los cuales hay un capitán, un subteniente y un sargento viceprimero.
Los doce irán a juicio por los delitos de "homicidio en persona protegida, secuestro simple agravado, destrucción, supresión u ocultamiento de documento público, falsedad en documento público, fabricación, tráfico o porte de armas de fuego o municiones de uso privativo de las Fuerzas Militares".
El caso es uno de los conocidos en Colombia como "falsos positivos", de homicidio de civiles a manos de militares que los presentan como guerrilleros muertos en combate para mostrar resultados ante sus superiores y obtener beneficios, como días de descanso.
La fiscalía ha documentado más de 2.000 casos de esta naturaleza y ha procesado o condenado por ellos a unos 500 militares.