El magistrado boliviano Julio Ortiz Linares fue elegido hoy como nuevo presidente de la Corte Suprema de su país con el respaldo mayoritario de sus colegas y después juró en su cargo, informó una fuente oficial.
Ortiz, miembro del alto tribunal desde el año 2005, reemplaza a Beatriz Sandoval que como decana había ejercido hasta hoy de forma interina la presidencia de esa institución del Poder Judicial, que tiene su sede en la ciudad sureña de Sucre.
Sandoval ocupó el puesto desde mayo pasado cuando el anterior presidente de la Corte Eddy Fernández fue suspendido de su cargo, tras ser acusado en el Congreso por el partido del presidente Evo Morales de haber retrasado deliberadamente un juicio contra el ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003).
Al tomar juramento, Ortiz dijo que su meta es que "el cambio estructural en la justicia sea una realidad" y que los bolivianos vean resueltas todas las demandas retrasadas en la Corte Suprema.
La elección del nuevo presidente de la Suprema se produce cinco días después de que Morales designara por decreto a cinco magistrados de ese tribunal para llenar las vacantes existentes en el órgano que tiene un total de doce puestos.
Con ese decreto, Morales también designó a cinco magistrados titulares y otro tanto de suplentes en el Tribunal Constitucional y a tres magistrados más en el Consejo de la Judicatura.
Morales argumentó que con la medida se intentará solucionar el retraso que hay en el tratamiento de miles de demandas estancadas tanto en la Suprema como en el Constitucional.
No obstante, la oposición ha denunciado una violación de la Constitución y de la independencia de poderes en Bolivia.