Justicia**Con o sin división de poderes, el nuevo gobierno tendrá que ocuparse más temprano que tarde de enderezar a la administración de justicia desde sus cimientos. En eso, no hay discusión. La cuestión está en el papel constructivo que, en esa tarea, debe jugar el propio aparato judicial y del Ministerio Público; porque los cambios se harán de todas maneras.
Investigaciones**Mientras eso aguarda, el Ministerio Público sigue dando un espectáculo lastimoso. Aturdido por el mar de denuncias de corrupción; con helicópteros viejos pagados como nuevos, un museo que vale un tercio de lo que costó, millones de dólares de donación perdidos en una fundación, etc. El muy inepto no ha hecho otra cosa que irse otra vez contra los periodistas.
Fiscal**Sólo que esta vez, por no leer las gacetas, el fiscal séptimo, Julio Laffaurie - que quizás no tiene nada que hacer - citó a indagatoria a nuestra colega Melitza Solano, por un reportaje sobre un banco que operaba sin licencia. Ese fiscal está tan perdido, que no sabía que ella fue indultada. Y tampoco ha levantado un dedo para investigar los nuevos casos de corrupción.