JUSTICIA**Desde antes de la ilustración se entendió que sin el equilibrio que da la justicia, el Estado democrático se encamina hacia el despeñadero. La idea central es: a cada cual lo que le corresponde; si no, la debacle.
IMPUNIDAD**En Panamá se juega con fuego. En diecisiete años de nueva democracia no ha sido posible encarcelar a ningún corrupto ni maleante de alto perfil. Por el contrario, las canonjías y preferencias son motivo de escándalo.
CONSECUENCIA** La falta de sanción para todo aquel que quebrante la ley, y no sólo para los hijos de la cocinera, provocará tarde o temprano anarquía y una frustración que, salida de cauce, puede tener manifestaciones imprevisibles. No esperemos a que se desborde la olla.