La buena noticia es que Justin Bieber está preparando una gran fiesta donde acudirán celebridades y amigos; la mala es que está harto de que su vida privada sea difundida que ha condicionado a sus invitados a no revelar ningún detalle o de lo contrario los demandará por 5 millones de dólares.
*Nadie puede hablar de lo que ocurre al interior de la vivienda,
ningún detalle, o de lo contrario serán demandados por 5 millones de
dólares por daños y perjuicios.
*Quien se atreva a escribir un tuit
acerca de la fiesta automáticamente será multado por 5 mil dólares. De
igual manera se prohíbe escribir en blog o compartir imágenes en
Instagram, cualquier red social tiene una multa de 5 mil.
*Absolutamente nadie puede hablar acerca de la salud física, la
filosofía, la espiritualidad o elementos y caracteristicas de otra
índole.
Y para aumentar el misterio, Bieber específica en el el documento que en su fiesta puede haber actividades que resulten "potencialmente peligrosas y que no deben participar a menos que sean aptos y estén entrenados".
La anterior advertencia, señala, tiene el fin de evitar riesgos que incluyen "heridas leves o lesiones catastróficas, incluyendo la muerte".
Ya lo sabes, lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas o bien, lo que pasa en casa de Justin se queda en casa de Justin.