El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, acusó hoy a la insurgencia talibán de ser un obstáculo para democratizar la educación en el país centroasiático, donde 4,5 millones de niños están sin escolarizar y casi medio millar de escuelas cerraron el año pasado por la inseguridad.
"Los talibanes no deberían quemar colegios. Esto no demuestra su valentía. Si quieren que los extranjeros se vayan, tienen que dejar estudiar a nuestros chavales", dijo Karzai con motivo de la inauguración del curso escolar en el Día de la Educación en Afganistán, que llega después del comienzo del nuevo año en el calendario persa el pasado lunes.
Karzai, que visitó un centro de educación secundaria masculina en Kabul y dio un simbólico toque de la primera campana -según las imágenes retransmitidas por la televisión estatal-, consideró que la inseguridad en el país es un lastre para la democratización de la educación.
"Incendiar escuelas es enemigo de la nación afgana y la religión islámica", denunció el jefe de Estado.
Para el curso actual hay escolarizados 8,3 millones de menores afganos (el 39 por ciento de ellos, niñas) en las 14.000 instituciones educativas, según datos que proporcionó el ministro afgano de Educación, Faruq Wardak, durante la inauguración del ejercicio junto a Karzai.
Wardak también explicó que en 2010 un total de 450 escuelas tuvieron que cerrar sus puertas debido a la inseguridad.
Recientemente, Oxfam, Care y una serie de ONG afganas demandaron un "nuevo enfoque" urgente tanto al Gobierno afgano como a sus socios internacionales para salvar los logros obtenidos en el campo educativo en los últimos años.
De acuerdo con estas fuentes, en la actualidad hay 2,4 millones de afganas escolarizadas frente a las 5.000 de 2001, cuando se produjo la invasión extranjera y la caída del régimen talibán, por lo que ahora el objetivo recae en ofrecer una continuidad con la facilitación de la educación universitaria y su ingreso en el mercado laboral.