El líder norcoreano, Kim Jong-il, inició hoy una visita sorpresa a Rusia en la que se reunirá con el presidente de este país, Dmitri Medvédev, según informó el Kremlin en un comunicado.
El tren blindado de Kim cruzó la frontera de apenas 20 kilómetros que une ambos países y se dirigió por la línea férrea de la región de Amur, en el extremo oriente ruso, según las agencias rusas.
El líder del régimen estalinista norcoreano tiene previsto visitar durante una semana la región, cuya capital es Vladivostok, donde ya estuvo en su último visita en 2002, y también Siberia.
Fuentes diplomáticas informaron hoy al diario digital Gazeta.ru que Medvédev se reunirá con Kim este martes en la ciudad de Ulán-Udé, capital de la república siberiana budista de Buriatia, que limita al sur con Mongolia.
Según la prensa local, Kim abordará durante su visita la crisis nuclear coreana, cuyas negociaciones multipartitas están estancadas debido a los ensayos nucleares de Pyongyang.
De hecho, Rusia propuso recientemente a Corea del Norte el retorno a la mesa de negociaciones a seis bandas (Corea del Sur, Corea del Norte, EEUU, Japón, China y Rusia) a cambio del tendido de un gasoducto intercoreano.
Kim viajó por vez primera a Rusia en 2001, cuando cruzó toda Siberia en su tren personal para reunirse en Moscú con el entonces presidente ruso, Vladímir Putin.
En esa ocasión, ambos países firmaron la Declaración de Moscú, en la que ambas partes abogaron por impulsar la amistad y cooperación tras más de una década de enfriamiento debido a la caída de la Unión Soviética (1991).