El ex presidente argentino Néstor Kirchner reunió hoy a 15 gobernadores en un multitudinario acto en defensa de Santa Cruz, su provincia natal, envuelta en un conflicto de poderes con la Corte Suprema de Justicia y blanco de embestidas de la oposición.
Kirchner, líder del Partido Justicialista (peronista) y esposo de la mandataria argentina, Cristina Fernández, a quien precedió en el cargo, condenó a opositores que "prepararon una intervención" federal a Santa Cruz, al encabezar un acto en un club de boxeo de Río Gallegos, la capital provincial.
El conflicto estalló hace dos semanas, cuando la Corte Suprema de Justicia ordenó restituir en el cargo de fiscal general de Santa Cruz a Eduardo Sosa, quien fue cesado por Kirchner hace 15 años, cuando gobernaba a la provincia, situada en el sur del país.
Las principales fuerzas de la oposición redactaron una serie de proyectos de intervención federal a Santa Cruz ante la negativa de su gobernador, Daniel Peralta, de cumplir el fallo del tribunal supremo.
Peralta, declarado "en rebeldía" por la Corte Suprema, aduce que el cargo que reclama Sosa ya no existe, porque la Fiscalía de Santa Cruz fue dividida en dos secciones, una del fuero administrativo y la otra del penal, con un jefe para cada una de ellas.
Kirchner, quien fue aclamado por miles de seguidores movilizados por el peronismo y organizaciones sociales y sindicatos, dio su apoyo a Peralta, puso paños fríos al choque con la Corte Suprema y arremetió contra la oposición.
"Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo (con la Corte Suprema), pero no podemos tolerar un atropello al derecho público" de Santa Cruz y "al derecho federal", remarcó en rechazo a proyectos intervencionistas.
"No podemos aceptar que representantes del pueblo sean capaces de preparar proyectos de intervención (a Santa Cruz)", insistió Kirchner en referencia a la oposición, que busca la forma de lograr que se cumpla el fallo del tribunal supremo.
Kirchner sorprendió al anunciar que se radicará en Santa Cruz, a la que gobernó entre 1991 y 2003, "para volver a pelear por los intereses" de la provincia con vistas a las elecciones generales de 2011.
El ex mandatario (2003-2007) mantiene el misterio sobre si será candidato presidencial o su esposa buscará la reelección en los comicios del año próximo.
Miembros del Gobierno han dicho que el fallo judicial contrario a Santa Cruz y la actitud de la oposición suponen "una locura" o "un golpe de Estado", como afirmó el jefe del gabinete, Aníbal Fernández, hace diez días, cuando se recrudecía la polémica.
El Gobierno de Fernández y la oposición se enfrascan en ásperas polémicas desde fines de 2009, cuando asumieron los legisladores electos en los comicios de junio de 2009 en los que el oficialismo perdió la mayoría que tenía en el Parlamento, donde, sin embargo, se mantiene como el mayor grupo.