El ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger visitó hoy Pekín, donde celebró el 40 aniversario del viaje secreto que llevó a cabo al régimen comunista en julio de 1971, clave para que Pekín y Washington restablecieran años después sus lazos diplomáticos, informó hoy la prensa oficial china.
El estadista estadounidense y premio Nobel de la Paz fue homenajeado hoy en la Casa de Huéspedes de Diaoyutai, en el oeste de Pekín, el mismo lugar donde se alojó hace cuatro décadas, siendo entonces el Asesor de Seguridad Nacional del presidente Richard Nixon, destacó la agencia estatal Xinhua.
"Es emocionante para mí estar en este edificio otra vez, ya que fue mi primer hogar en China", destacó Kissinger en los actos conmemorativos, en los que recordó que con esa visita EEUU reinició sus contactos con un país "central para la Historia de Asia y en el que América no había tenido contactos de alto nivel en 20 años".
La China que visitó Kissinger se encontraba en plena Revolución Cultural, uno de los momentos de mayor aislamiento internacional del régimen de Mao Zedong, lo que no fue óbice para que en este viaje se pactara el histórico viaje del entonces presidente Nixon al país asiático, un año después.
A partir de entonces, y en el contexto de una China enfrentada ideológicamente a la Unión Soviética, EEUU acordó el establecimiento de una oficina de representación en Pekín en 1973 (que llegó a ser dirigida por el más tarde presidente norteamericano George H.W. Bush) y más tarde, en 1979, al establecimiento oficial de lazos diplomáticos.
Según el consejero de Estado Dai Bingguo, quien participó en el homenaje hoy a Kissinger, su visita hace 40 años "marcó el comienzo de un histórico capítulo en la mejora de las relaciones chino-estadounidenses, y tuvo un impacto positivo y de largo alcance en los lazos bilaterales".
Kissinger, de 88 años, es una figura reverenciada en China, donde es frecuentemente invitado para dar conferencias y presidir actos oficiales, y siempre se ha mostrado optimista por el futuro de las relaciones entre las dos potencias, pese a los frecuentes roces diplomáticos y comerciales.