Por séptima vez en las últimas 24 horas, las sirenas resonaron anoche en la ciudad de Kuwait, anunciando la inminencia de un posible nuevo ataque aéreo contra el emirato, en el que ya cayeron al menos seis misiles durante la jornada.
Como ya ocurrió durante el día, la televisión pública interrumpió sus emisiones cuando recibió la alerta y segundos después el sonido de sirenas difundido por altavoces se escuchó durante varios minutos en toda la ciudad.
Minutos antes, fuentes oficiales aseguraron que dos misiles procedentes de Irak cayeron "por suerte" en el mar, cerca de las costas del emirato y que todos los habitantes de la zona oyeron la explosión.
Los dos misiles llegaron hasta el sector de Al Shuaiba, 80 km al sur de la ciudad de Kuwait, donde hay varias refinerías de petróleo. No han sido recibidas hasta ahora informaciones sobre posibles víctimas.
Desde que cayó la noche, el miedo a ataques con misiles por parte de Bagdad ha dejado las calles de Kuwait completamente desiertas y a sus ciudadanos sumidos en un miedo que no sentían desde la guerra del Golfo de 1991, cuando se vieron sometidos a la ocupación iraquí durante meses.
Al menos seis misiles iraquíes, dos de ellos tipo Scud, alcanzaron ayer el pequeño emirato, base para más de 150,000 soldados estadounidenses que participan en la ofensiva contra Bagdad. Según las autoridades, dos de ellos fueron interceptados por los sistemas de protección Patriot y el resto no provocó víctimas.
Durante la jornada, los retenes del ejército se multiplicaron en las calles de la ciudad, las escuelas y universidades cerraron sus puertas y el aeropuerto del emirato siguió funcionando pero la totalidad de los vuelos fueron cancelados.