La alcaldesa electa de Lima, la izquierdista Susana Villarán, aseguró hoy que en su próxima gestión primará el interés público, pero aclaró que no es contraria a la inversión privada, en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.
Villarán, cuya victoria fue una sorpresa política dado que su candidatura prácticamente no contaba dos meses antes de la fecha de los comicios, el pasado 3 de octubre, explicó: "no tenemos padrinos, y eso en política se paga caro", lo que, según ella, explica el "cargamontón" (campaña hostil) mediático que está sufriendo.
En cuanto a posibles alianzas de su partido, Fuerza Social (FS), ante las elecciones legislativas y presidenciales del año próximo, Villarán aseguró que el partido las concretará o descartará en una reunión de sus instancias directivas entre el 14 y el 20 de noviembre.
Personalmente, Villarán dijo ser contraria a una alianza con el partido Perú Posible del ex presidente Alejandro Toledo, aunque reconoció que en FS hay quien apoya esa opción, mientras que otra corriente es más partidaria de acercarse a movimientos de izquierda, pero de momento ni siquiera está decidido si el partido presentará o no a un candidato propio o apoyará a otro ajeno.
Entre las prioridades de su próxima gestión municipal, Villarán citó el transporte vehicular, que sufre de "un tremendo desorden y falta de autoridad", además de ser el responsable del 90 por cien de la contaminación del aire en Lima.
Aseguró que en 6 meses creará una Autoridad del Transporte para regular el servicio público, reordenar las rutas y los horarios y fomentar la asociatividad entre los choferes de taxis y "combis" (transportes de 12 plazas), pero desmintió planes de eliminación o supresión de vehículos en una ciudad que cuenta con una de las tasas más altas de América en taxis.
Por su parte, Eduardo Zegarra, mano derecha de Villarán y responsable de su plan de Gobierno, desestimó la idea de construir un metro a corto plazo, tarea que según él corresponde al Gobierno central dado su alto coste: 100 millones de dólares por kilómetro en una ciudad muy baja en altura pero muy extensa, ya que la región poblada de Lima se extiende en 70 x 100 kilómetros de superficie.
En cuanto a la posibilidad de una auditoría sobre la gestión del Alcalde saliente, Luis Castañeda, Zegarra explicó que no se oponen a que la Contraloría General (pública) haga su propio examen, pero en paralelo su equipo de Gobierno ordenará auditorías privadas de acuerdo a estándares internacionales, pues "queremos una acción rápida".