La Archidiócesis de Miami lamenta los ataques por el caso del sacerdote acusado de abuso sexual


La Archidiócesis de Miami lamentó hoy los "ataques" a esta institución y al Vaticano por dos abogados de Florida que le acusan de haber ocultado desde 1968 la conducta de un sacerdote que afrontó demandas por presunto abuso de menores.


En un comunicado divulgado en su página de Internet, la Archidiócesis lamentó que sea "durante la más santa de las semanas para los cristianos" que dos abogados hayan decidido "atacar" a esta diócesis y al Vaticano.


El lunes los letrados Stuart Mermelstein y Jessica Arbour dieron a conocer en Miami información de una investigación sobre el ex sacerdote Ernesto García-Rubio, de 72 años, que revela que éste tuvo "problemas de naturaleza moral" en Cuba y fue trasladado por ello al sur de Florida, donde afrontó posteriormente acusaciones por presunto abuso de menores.


La documentación, según los abogados, apunta a que tanto el historial pasado como las acciones del ex religioso, expulsado del sacerdocio por el Vaticano a finales de la década de 1990, fueron conocidos y encubiertos por la Iglesia.


En 2004 un nicaragüense interpuso una demanda contra la Archidiócesis de Miami y el entonces religioso por supuesta violación cuando el hombre tenía 13 años.


García Rubio fue acusado también por otras cuatro personas de supuesto abuso sexual y en dos de las demandas se lograron acuerdos fuera de tribunal por 75.000 dólares cada uno.

 

Según fuentes judiciales, García Rubio asesoró a niños y adolescentes refugiados cubanos, nicaragüenses y salvadoreños en su parroquia del condado de Miami-Dade, en el sur de Florida, entre 1977 y 1988.


Según los letrados, los documentos indican que la Archidiócesis de Miami y el Vaticano sabían que el traslado de García Rubio al sur de Florida suponía un peligro para los niños y no advirtieron de ello a los feligreses.


"Esto está causando hoy una seria preocupación, porque sabemos que han sido muchas las víctimas de García Rubio que han ido adelante y otras muchas que no", precisó Arbour.

 

Mary Ross Agosta, directora de comunicaciones de la Archidiócesis, aseguró que "los obispos católicos de Estados Unidos encaran el asunto de los abusos sexuales de acuerdo con el capítulo promulgado en 2002 y continúan con su promesa de ser diligentes en la 'protección de los niños de Dios'".


Agregó que la respuesta de la Archidiócesis a "las víctimas de abusos ha sido pastoral" y precisó que "los abusadores" están sujetos a la acción de la justicia y la leyes.


"Al igual que la respuesta del Vaticano a los hechos del reverendo Lawrence C. Murphy", un sacerdote de la Archidiócesis de Milwaukee que abusó sexualmente de unos 200 menores sordos, "la respuesta a las acusaciones de abuso sexual de García Rubio muestra un completo desprecio por el bienestar y los intereses de los niños", resaltó el letrado Mermelstein.

 

Para Ross, la preocupación de la Iglesia católica, "como siempre", está con las víctimas; además, en los últimos ocho años, precisó, se ha dado pasos para "mantener a nuestro niños seguros" por medio de revisiones de los antecedentes y la capacitación de los sacerdotes.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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