La bolsa de Sao Paulo abrió hoy en un clima de cautela motivado por factores tanto externos como internos y en los primeros minutos de negocios su principal indicador, el Ibovespa, tenía una contracción del 0,82%, para situarse en los 38.511 puntos parciales.
La expectativa por la toma de posesión de Barack Obama como presidente de Estados Unidos y su reto para afrontar la crisis financiera global que emergió desde el país norteamericano se apoderaba de los inversores del mercado brasileño de acciones.
A nivel interno, el escenario también es de expectativa por la decisión que anunciará mañana el Banco Central (BC) sobre los tipos de intereses, actualmente en el 13,75% anual de la tasa básica Selic, que los analistas esperan que sea reducida hasta el 13%.
La devaluación en la cotización internacional de las materias primas comenzó de igual manera a provocar un flojo desempeño de los papeles líderes de la mayor plaza bursátil por volumen negociado de América Latina.
Tras los primeros minutos de operaciones, el Ibovespa disminuía en 317 unidades el saldo acumulado hasta el cierre de ayer, cuando terminó la primera sesión de la semana con una caída del 1,30%.
En ese lapso, el indicador oscilaba entre un máximo de 38.828 puntos en la apertura, y un mínimo de 38.471 enteros (0,91%).
La bolsa registraba 9.362 transacciones, más de 13 millones de títulos negociados y un volumen financiero parcial de negocios por 84 millones de reales (unos 36 millones de dólares).
En el mercado del Ibovespa, los extremos en la tabla de oscilaciones eran para los papeles preferenciales de la aerolínea TAM, que subían un 0,55% y los similares de la empresa eléctrica Copel, que caían un 2,84%.
En ese mercado, seis acciones abrieron con ganancias, 57 con pérdidas y tres lo hicieron sin ninguna variación.
Con una participación en el total operado del 20,24%, los títulos más negociados a vista en el Ibovespa eran los preferenciales de la productora de papel y celulosa Aracruz, cuya adquisición por parte del Grupo Votorantim fue concretada hoy, con un retroceso del 11,32%.
El real, en tanto, tenía una depreciación frente al dólar del 1,11% y frenaba momentáneamente el alza de las dos anteriores sesiones.
La moneda estadounidense era negociada en el tipo de cambio comercial a 2,358 reales para la venta y 2,356 para la compra.