La Cancillería colombiana afirmó hoy que el ciudadano de ese país que fue secuestrado con otras cinco personas por un grupo tribal yemení no fue liberado el miércoles como se informó, sino que sigue retenido.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia argumentó en un comunicado que conoce esta situación porque ha estado en permanente contacto con las autoridades de Yemen y las Naciones Unidas a través de su embajada en Emiratos Árabes Unidos.
"(El colombiano) Omar Adrián González de la Hoz se encuentra en buen estado de salud, así se le ha hecho saber al embajador de Colombia en Emiratos Árabes, Roberto Vélez Vallejo, con quien se ha comunicado vía celular y a través de mensajes de texto", precisó el comunicado.
La canciller colombiana, María Ángela Holguín, agregó en Caracol Radio que también ha conversado sobre esta situación con el embajador de España en Yemen, Francisco Javier Hergueta.
"Nos han solicitado que no lo contactemos más, que lo canalicen las Naciones Unidas, y que cada dos horas les dicen que los van a soltar", comentó Holguín.
Según la Cancillería colombiana, el pasado 31 de enero González, que está adscrito a la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA), fue retenido junto a otras cinco personas de distintas nacionalidades por una milicia tribal a unos 40 kilómetros de la capital yemení, Saná.
Al parecer, las seis personas desarrollaban labores humanitarias en ese momento y se desplazaban en un vehículo que fue interceptado por el grupo yemení, que según el comunicado exige "la liberación del jefe del clan, detenido por soldados yemeníes desertores a cambio del grupo de cooperantes".
La versión colombiana se conoce después de que el ministro yemení de Electricidad, Saleh Sumeya, asegurara este miércoles a Efe que había logrado que los seis rehenes, entre los que hay un alemán, un colombiano, una iraquí, una palestina y dos yemeníes, quedasen en manos de notables tribales que los iba a entregar en Saná.
Sin embargo, otras fuentes tribales que participan en la mediación indicaron a Efe que los secuestradores rechazaron liberar entonces a los cooperantes y que lo pensaban hacer este jueves.
Este secuestro tiene lugar tan solo cinco días después de que fuera liberado un funcionario noruego de las Naciones Unidas, que había sido capturado por milicianos tribales el pasado 15 de enero en Saná para pedir la excarcelación de un miembro de su tribu, arrestado por su pertenencia a un grupo islamista radical.
Esta práctica se ha incrementado en los últimos meses y se resuelve habitualmente con la liberación del rehén después de que los captores estimen que se han cumplido sus demandas.