El total de impuestos pagados por los brasileños el año pasado fue equivalente al 35,8% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, un porcentaje récord y que supera al de varios países desarrollados y en desarrollo, informó hoy la administración federal de impuestos.
La llamada carga tributaria de Brasil en 2008 se elevó a 1,023 billones de reales (unos 511.500 millones de dólares al cambio actual), un poco más de la tercera parte del PIB brasileño el año pasado (2,889 billones de reales o 1,444 billones de dólares).
La carga tributaria en 2007 había sido del 34,72% del PIB, hasta entonces también un récord.
La propia administración federal de impuestos comparó la carga tributaria del país con la de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y concluyó que la de Brasil supera la de países como Japón (18,4%), EE.UU. (28,3%), Suiza (29,7%) y Canadá (33,3%), pero es inferior a la de otros como Alemania (36,2%), Italia (43,3%) y Dinamarca (48,9%).
La carga tributaria brasileña, sin embargo, es superior a la de países en condiciones semejantes de desarrollo como México (19,8%) y a la de las economías emergentes con las que compiten internacionalmente, como China, India y Rusia, en los que varía entre 20% y 22%.
La carga tributaria de Brasil viene creciendo gradualmente desde 2003, primer año de Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuando equivalía al 32% del PIB.
Mientras que la economía brasileña creció un 5,1% en 2008, el valor de los impuestos recaudados por el Estado se elevó en un 8,3%.
El total de los tributos en 2008 creció pese a que el Congreso extinguió a finales de 2007 el polémico impuesto sobre el cheque, que gravaba en 0,38% todas las transacciones financieras del país y era una importante fuente de renta para el Estado (en 2007 permitió una recaudación de cerca de 18.500 millones de dólares).
La administración de impuestos atribuyó el aumento de la carga al crecimiento de las ganancias de las empresas y de la renta de los trabajadores.
Según el organismo, el crecimiento de la carga tributaria fue una respuesta al "escenario económico favorable, que impulsó el resultado de las empresas y la renta de las familias".
Del total de impuestos pagados por los brasileños, un 69,62% fue recaudado por el gobierno federal, un 25,80% por los gobiernos regionales y un 4,58% por los municipales.