La Casa Blanca deploró hoy las críticas del aspirante presidencial republicano y gobernador de Texas, Rick Perry, contra el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que consideró "no son una buena idea".
"Cuando se es presidente o se es candidato a la presidencia, uno debe pensar muy bien lo que va a decir porque sus palabras tienen un impacto mucho mayor", declaró hoy el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
Durante una presentación en Iowa, pocas horas después de que anunciara este fin de semana su intención de ser candidato presidencial del Partido Republicano para las elecciones de noviembre de 2012, Perry se refirió a los estímulos que la Reserva Federal ha dado a la economía de EE.UU. desde la recesión.
En semanas recientes, sobre datos que muestran una desaceleración de la reactivación económica, los responsables de la política económica han sopesado la conveniencia de otra ronda de estímulo monetario por parte de la Reserva.
"Si este tipo (Bernanke) imprime más dinero desde ahora y antes de las elecciones, yo no sé qué le harían ustedes en Iowa, pero en Texas por cierto que le daríamos un tratamiento rudo", dijo Perry.
"Quiero decir", continuó Perry, "emitir dinero para hacer politiquería en este momento particular de la historia es casi traicionero, o traidor".
Carney señaló hoy que el mandatario Barack Obama y su Gobierno "toman muy en serio la independencia de la Reserva Federal y, ciertamente, creen que amenazar al presidente de la Fed no es una buena idea".
El ex asesor político de Bush, Karl Rove, advirtió en la televisión al gobernador de Texas que la insinuación de que "va a darle una paliza" a Bernanke "no ayuda a su causa".
"Acusar a Bernanke de ser traidor a su país, un país donde la traición es un crimen que se castiga con la muerte, y decir que va a tratarlo muy mal si va a Texas, no es presidencial ni necesario", añadió Rove.
A pesar de estas reacciones el portavoz de la campaña de Perry, Mark Miner, dijo hoy a la cadena FOX de televisión que "el gobernador simplemente expresó su frustración acerca de la situación económica actual y el gasto, fuera de control, que continúa en Washington".