La Casa Blanca pide ayuda de la comunidad para mejorar la educación de los latinos


La Casa Blanca busca promover un "diálogo nacional" para mejorar la educación de los latinos y su acceso a las universidades, pero necesita la plena participación de la comunidad hispana, afirmó hoy un funcionario del gobierno.


En declaraciones a Efe, Juan Sepúlveda, director de la Iniciativa para la Excelencia Educativa de los Hispanos de la Casa Blanca, dijo que el mensaje de la Administración Obama es que "los hispanos tienen un amigo en la Casa Blanca y aliados en el Departamento de Educación".


"Queremos entablar un diálogo con los estudiantes, padres de familia, líderes comunitarios y académicos, y asociaciones, para recabar las mejores ideas sobre cómo mejorar la educación de los latinos", explicó Sepúlveda, tras un foro con alrededor de 70 líderes comunitarios en Washington.

 

"No hay una solución mágica. Necesitamos analizar las múltiples vías para el éxito", afirmó Sepúlveda, un ex activista mexicoamericano que lideró la campaña presidencial de Obama en Texas el año pasado.


El foro forma parte de una serie de reuniones que la Casa Blanca ha realizado desde finales de junio en once estados y 24 comunidades. Para mediados de octubre, las autoridades esperan completar la ronda de reuniones en un total de 18 estados, en Puerto Rico, y en 40 comunidades.


Sepúlveda reiteró el compromiso de Obama por corregir los problemas que aquejan con particular dureza a los jóvenes latinos, como la deserción escolar, porque "el futuro de la economía estadounidense depende en parte de la educación de los latinos".

 

En ese sentido, explicó que el Gobierno de Obama apoya la elaboración de "normas nacionales" con las que se pueda medir el avance de las escuelas públicas en Estados Unidos, en vez del sistema actual que deja esa tarea en manos de autoridades estatales.


Esas normas nacionales forman parte de la estrategia del Ejecutivo para mejorar la educación desde "kindergarten" hasta el último año de secundaria, además de la capacitación del personal docente.


"Tienen que haber normas rigurosas que se basen en datos y resultados reales", argumentó Sepúlveda, quien abogó por aumentos salariales como "incentivos" para los mejores maestros y modernizar los sistemas de datos de los distritos escolares.

 

Sepúlveda dijo que Thelma Meléndez, subsecretaria para la educación primaria y secundaria, estará a cargo de buscar respuestas para los estudiantes con limitado conocimiento del inglés.


Sobre la reforma educativa puesta en marcha bajo el mandato de George W. Bush, Sepúlveda dijo que Obama no pretende "desmantelar algo sólo porque fue creado por el Gobierno anterior; queremos mantener y fortalecer aquellos elementos que funcionan bien y modificar los que así lo requieren".


Sepúlveda, que dirige la oficina que creó Bush en 1990, precisó que una de las prioridades del Gobierno es mejorar aquellas escuelas públicas de peor rendimiento académico, muchas de las cuales "se encuentran comunidades latinas".

 

Según ha reconocido el propio secretario de Educación, Arne Duncan, algunas de esas escuelas afrontan condiciones físicas y sociales "horrendas" y no han logrado ningún progreso año tras año, aún cambiando, en algunos casos, a sus directores.


Ante condiciones de inseguridad, escasez de fondos y mala gestión, los buenos maestros tiran la toalla y se van, y pocos de igual calidad los han reemplazado, según advirtió recientemente Duncan.


Consciente de esa situación, Sepúlveda dijo que la Administración Obama tiene una "estrategia integral" para atacar esos problemas y, de ser necesario, se llegaría incluso a eliminar "a los maestros menos eficaces", aún cuando éso ha levantado ampollas con el sindicato de maestros.


Por último, Sepúlveda minimizó las críticas de los republicanos a un proyecto de ley que aprobó la Cámara de Representantes y que, por primera vez en 35 años, reforma el sistema de préstamos estudiantiles para la educación superior.


La medida tiene que ser aprobada por el Senado para convertirse en ley, pero los republicanos, en general, se oponen porque la consideran otra "intromisión" del Gobierno.


"Hemos visto este tipo de críticas con otros proyectos de ley, pero vienen de un pequeño número de personas que no están contentas con nada de lo que estamos haciendo. La ley es buena porque nos permitirá liberar recursos para otras prioridades y confiamos en que ésta contribuirá a reducir los costos universitarios", afirmó Sepúlveda.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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