La Comisión Europea (CE) se abstuvo hoy de ofrecer ayuda financiera adicional a las naciones productoras de caña de azúcar del Grupo de Países de África, Caribe y Pacífico (ACP), pero reconoció demoras en la adjudicación de los fondos que ya han sido aprobados.
Los productores hicieron un llamamiento a la CE para que otorgue más financiación que les ayude a renovar sus industrias azucareras para poder competir en el mercado internacional, durante la Undécima reunión ministerial especial del ACP que se celebra en Guayana.
"Para ser honesto, no puedo prometerles más dinero, sólo puedo esperar que algunas veces sea más rápido y tal vez más fácil (la asignación de los fondos ya aprobados), dijo en una conferencia de prensa Geert Heikens, que encabeza la delegación de la CE.
Heikens reaccionó así a la petición del portavoz de la reunión del ACP, Satya Veyash Faugoo, ministro de Agroindustria, Producción y Seguridad Alimenticia de Mauritius.
Faugoo dijo que un paquete de 1.200 millones de euros para el periodo 2007-2013 no era suficiente debido a los impactos de la crisis económica internacional.
El funcionario de Mauritius y el primer ministro de Guayana, Samuel Hinds, se quejaron durante la inauguración de la reunión que la burocracia para entregar los recursos no estaba ayudando a la industria del azúcar del ACP en el proceso de reestructuración y diversificación.
Hinds explicó que el lento envío de los fondos acompañado por medidas de condiciones estrictas, restringe el desembolso a tiempo para asistir a aquellas economías que están enfrentando consecuencias severas a raíz de una baja del 36% en el precio del azúcar.
Heikens reconoció la demora para colocar los fondos, pero instó a los países del ACP a adherirse estrictamente a las directrices establecidas y presentar las solicitudes en el tiempo fijado.
El grupo ACP se quejó también de que los inversores se mantienen alejados de la industria del azúcar debido a la crisis económica internacional, mientras que los países productores podrían perder al menos 200 millones de euros anuales como resultado de la disminución en el precio que la Unión Europea (UE) pagaría por el producto.
La UE se vio obligada a bajar el precio en cumplimiento de su propia reforma a la producción de azúcar derivada de la remolacha y en respuesta a una resolución de la Organización Mundial del Comercio (OMC) indicando que los mecanismos que garantizaban altos precios y mercados, violaban las reglas del libre comercio.
En la conferencia ministerial de Guayana se espera que se logre planificar un nuevo tratado del azúcar entre la Unión Europea (UE) y los países del ACP.