La Comisión Europea pretende impulsar el próximo año un acuerdo de movilidad laboral con los países de la Primavera Árabe, según dijo a los periodistas la titular europea de Interior, Cecilia Malmstrom.
El acuerdo de movilidad, que en una primera fase asociaría a los Veintisiete con Túnez y Marruecos, se extendería en el futuro a Libia, Jordania y Egipto.
"La estabilidad en nuestros países vecinos del sur es beneficiosa para nosotros. Estamos preparados para ofrecerles algo más que acuerdos de readmisión", dijo Malsmtrom en referencia a los convenios firmados con los terceros países origen de la inmigración para que reciban de vuelta a los inmigrantes que habían llegado ilegalmente a la UE.
"Estamos hablando de programas de movilidad de trabajadores legales, programas de permisos de residencia para estudiantes, etc", explicó la comisaria.
"En este contexto de crisis se nos abre una ventana de oportunidad para beneficiar al mercado europeo y también al del norte de África", añadió.
Malmstrom explicó que la ola migratoria como consecuencia de la Primavera Árabe ya ha cesado, después que desde el pasado marzo llegaran a la isla italiana de Lampedusa hasta 61.000 personas del norte de África (la mayoría tunecinos).
"En Lampedusa ya no queda nadie. Hace cinco semanas que no llega ninguna patera", indicó Malmstrom, quien aclaró que la mayoría eran inmigrantes ilegales que han vuelto a sus países, mientras que los legítimos solicitantes de asilo han recibido ayuda al refugiado.
La comisaria de Interior reconoció que "una minoría puede haber entrado ilegalmente a la UE. No sabemos cuántos, es difícil de controlar", señaló.
Malmstrom, que presentó hoy su primer informe anual sobre la Estrategia Europea de Seguridad (ISS, en sus siglas en inglés), rechazó que con la llegada de ilegales a la UE por la presión migratoria provocada por la Primavera Árabe "hayan aumentado los casos de crimen organizado o terrorismo".