La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó hoy su trabajo de verificación en Honduras para conocer violaciones de esas garantías denunciadas por diferentes sectores tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, el 28 de junio pasado.
Sin embargo, una fuente de la misión de la CIDH dijo a Efe que el informe sobre la visita, prometido a la prensa desde el pasado lunes, cuando la delegación llegó al país, no se dará a conocer al menos hasta las 21.00 hora local (03.00 GMT del sábado), porque las jornadas de trabajo han sido intensas.
La agenda de hoy incluyó reuniones con magistrados de la Corte Suprema de Justicia, lo que ha demorado la redacción del informe que la delegación dará a los medios de comunicación.
La misma fuente indicó que la jornada ha incluido una reunión de los enviados de la CIDH con los representantes del G-16, grupo de países y organismos internacionales que brindan cooperación a Honduras.
La misión de la CIDH visitó el miércoles y el jueves las zonas norte, central y oriental de Honduras para verificar denuncias de violaciones a los derechos humanos en esas regiones.
Además, la delegación ha mantenido un centro de recepción de denuncias en un hotel de Tegucigalpa.
También se ha reunido con representantes del Parlamento, del Ministerio Público, de los ministerios de Defensa y Seguridad, los altos mandos militares y policiales y miembros de la sociedad civil, entre otros sectores.
La misión está formada por la presidenta de la CIDH, la venezolana Luz Patricia Mejía; el vicepresidente primero, el argentino Víctor Abramovich; el vicepresidente segundo y relator para Honduras, el chileno Felipe González, y el comisionado estadounidense Paolo Carozza.
El secretario ejecutivo de la CIDH, el argentino Santiago Cantón, y personal de la Secretaría Ejecutiva del organismo acompañan a los comisionados.
Los militares detuvieron y expulsaron del país a Zelaya el 28 de junio, día en que el Parlamento designó a Roberto Micheletti como nuevo presidente, aunque la comunidad internacional no reconoce a su Gobierno.