La CIDH condenó hoy el atentado sufrido por Néstor Caudi Barrios tras reiteradas amenazas de la policía del Estado Aragua, en Venezuela, pese a las medidas de protección dictadas por la Corte Interamericana en su favor.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) explicó en un comunicado que el Estado venezolano no adoptó medidas para protegerlo ordenadas, pese a la orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), con sede en Costa Rica.
De acuerdo con la CIDH, el pasado 2 de enero, Néstor Caudi Barrios se encontraba en su moto frente a la vivienda de su tía Eloisa Barrios en el sector Las Casitas, pueblo de Guanayen, Estado de Aragua, cuando fue interceptado por dos motorizados vestidos de civil y con casco, quienes procedieron a dispararle.
Según la Comisión, los autores del ataque no le robaron ninguna pertenencia al joven, quien se encuentra actualmente en un hospital.
"Este hecho se enmarca en el patrón de persecución y desprotección en que se encuentra la familia Barrios en el Estado Aragua, Venezuela, situación que ha cobrado la vida de seis de sus miembros", denunció la CIDH.
Entre 1998 y 2010 fueron asesinados seis miembros de la familia Barrios: los dos hermanos de Néstor Caudi, Rigoberto, a los 15 años, y Wilmer José Flores; su primo Óscar, a los 22 años, y sus tíos Benito, Narciso y Luis.
Benito y Narciso Barrios fueron ejecutados extrajudicialmente por la policía de Aragua, y la CIDH determinó en el procesamiento de este caso que hay elementos suficientes para concluir que lo mismo ocurrió con Luis, Rigoberto y Óscar Barrios.
La Comisión ha dado seguimiento a esta situación mediante todas las acciones correspondientes, como solicitudes de información, medidas cautelares, medidas provisionales, informes de admisibilidad y de fondo, y en julio pasado envió el caso a la Corte.
Sin embargo, Estado de Venezuela no adoptó las medidas necesarias para proteger la vida de los miembros de esta familia, que continúa siendo víctima de asesinatos, detenciones, allanamientos, amenazas y hostigamiento, recalca la CIDH.
El Estado tampoco ha dispuesto que se realicen investigaciones efectivas sobre estos crímenes, que permanecen en la impunidad, indicó el organismo.
Néstor Caudi Barrios fue testigo de la ejecución extrajudicial de su tío Narciso Barrios el 11 de diciembre de 2003 por funcionarios de la policía del Estado Aragua.
Desde ese momento ha recibido múltiples amenazas de muerte por funcionarios policiales, especialmente cuando las investigaciones se reactivan, señaló la CIDH.
Las amenazas de muerte fueron denunciadas en reiteradas ocasiones ante las autoridades venezolanas, quienes no dispusieron medida de protección alguna en su favor.
Esta situación motivó que Néstor Caudi Barrios se desplazara de su lugar de residencia para proteger su vida e integridad personal.
La CIDH expresó su profunda preocupación "por la situación de desprotección y vulnerabilidad" en la que se encuentran los miembros de la familia Barrios.
Asimismo, la CIDH condenó las múltiples omisiones del Estado venezolano en disponer medidas efectivas de protección a pesar de que por lo menos desde el año 2004 ha tenido pleno conocimiento de las ejecuciones extrajudiciales que comenzaron en contra de la familia Barrios.
Reiteró una vez más su llamamiento al Estado de Venezuela para que adopte inmediatamente y urgentemente todas las medidas necesarias a fin de garantizar el derecho a la vida, la integridad y la seguridad de los miembros sobrevivientes de esta familia.