La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó hoy la muerte en Colombia de un niño del pueblo indígena Awá y las lesiones sufridas por varios miembros de esa comunidad a consecuencia de explosiones de minas antipersonal.
En un comunicado, la CIDH indicó que el 31 de enero, en el resguardo Hojal La Turbia, en el departamento de Nariño, el niño indígena José Richard Rodríguez, de 14 años, fue víctima de una mina antipersonal que causó su muerte e infligió lesiones a su padre, Wilfrido Rodríguez, de 51 años.
Posteriormente, el 7 de febrero, otra mina antipersonal estalló en el mismo resguardo indígena, causando graves lesiones a Rosa Aurelina Guanga, de 30 años, e hiriendo con esquirlas a Fabio Guanga, de 22 años, y a María Fernanda Canticus Pascal, de 16 años.
Las minas habrían sido sembradas en su territorio por grupos armados ilegales.
La CIDH dijo que "repudia" la colocación de minas antipersonal por su efecto indiscriminado, su potencial mortífero y las secuelas graves y permanentes de las lesiones que sufren los sobrevivientes de estos artefactos, que atentan contra los derechos a la vida, la integridad personal y la salud.
"La presencia de minas antipersonal coarta la libre movilidad de los miembros de los pueblos indígenas en sus tierras ancestrales, generando situaciones de confinamiento poblacional, inseguridad alimentaria y obstaculización de los patrones culturales de subsistencia", afirmó.
El riesgo de que niños y adultos indígenas sean víctimas de minas antipersonal es, además, una causa de desplazamiento forzado interno de familias y comunidades, agregó la CIDH, un organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En este sentido, urgió al Estado colombiano a adoptar las medidas necesarias para proveer servicios de atención en salud y rehabilitación a los niños y adultos del pueblo indígena Awá que han sido víctimas de minas antipersonal.
Asimismo, reiteró su preocupación por la situación de inseguridad de los pueblos indígenas que habitan zonas afectadas por el conflicto armado y solicitó al Estado que adopte las medidas necesarias a fin de protegerlos.