La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó hoy su preocupación por los actos de violencia ocurridos en Nicaragua tras las elecciones municipales, e instó al Gobierno a que garantice los derechos de los ciudadanos.
En un comunicado, el organismo se refirió a los enfrentamientos callejeros que tuvieron lugar después de los comicios municipales del pasado 9 de noviembre en los que se usaron palos, piedras, machetes y morteros caseros y resultaron heridas varias personas.
En este contexto, la CIDH recordó a las autoridades nicaragüenses que la obligación del Estado es garantizar la seguridad pública y el respeto a los derechos humanos, así como investigar los hechos de manera exhaustiva y sancionar a los responsables.
Por ello, instó a la Justicia nicaragüense a que inicie "de manera urgente investigaciones independientes e imparciales para esclarecer los hechos, identificar y sancionar a los responsables y reparar los daños morales y materiales a las víctimas".
La CIDH también urgió al Estado nicaragüense a que adopte "las medidas necesarias para garantizar los derechos de las personas sujetas a su jurisdicción, a través de mecanismos eficaces y razonables de prevención".
Por su parte, el organismo expresó también su preocupación por las declaraciones efectuadas recientemente por el procurador general de Nicaragua, Hernán Estrada.
En una visita al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), Estrada dijo: "si el comandante Daniel Ortega dispusiera llamar a la calle (a los sandinistas) aquí no quedaría piedra sobre piedra en este país ni ninguna emisora ni canal de televisión".
En opinión de la CIDH, esas declaraciones pueden tener un efecto "amedrentador" sobre las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación nicaragüenses.
"Declaraciones de este tenor pueden afectar el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y a la labor de los defensores y las defensoras de derechos humanos", señaló la CIDH.
La Comisión reiteró que los Estados deben "contribuir a asegurar las condiciones necesarias para que las organizaciones de derechos humanos y los comunicadores sociales puedan desarrollar su tarea sin restricciones".
Con el fin de dar seguimiento a estos hechos y a la situación de derechos humanos en Nicaragua en general, la CIDH ha solicitado al Gobierno su consentimiento para que pueda realizar una visita al país.
Las protestas violentas se desataron después de que se publicaran los informes preliminares de los resultados de las elecciones municipales.
El Consejo Supremo Electoral (CSE) otorga la victoria al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 105 de las 146 alcaldías disputadas, incluida Managua, pero la oposición rechaza los resultados por entender que se produjeron irregularidades en los comicios.