El técnico del uruguayo Peñarol, Julio Ribas, admitió hoy que la clasificación de su equipo para la segunda fase de la Copa Libertadores de América "es difícil" tras perder por 0-4 en la ida frente al colombiano Independiente Medellín, aunque matizó que "en el fútbol no hay imposibles".
"Independiente Medellín es un equipo veloz, ágil y de buena técnica y que en el partido de ida aprovechó nuestros errores", dijo Ribas en declaraciones a medios de prensa locales.
Sin embargo, "como todos los equipos tiene defectos y estamos trabajando (para intentar aprovecharlos)", agregó.
La plantilla del Peñarol, que regresó hoy desde Colombia, no tuvo descanso. Desde el aeropuerto se dirigió a su local de concentración, en la periferia de Montevideo, y comenzó a entrenar en doble turno de cara al partido de vuelta frente a los colombianos, el próximo martes.
"Peñarol se va a levantar, porque su historia lo manda. El desafío que tenemos por delante es muy difícil, pero en el fútbol no hay imposibles", enfatizó Ribas, reconocido por su forma de arengar a los futbolistas.
Ribas se hizo cargo de la plantilla el 22 de enero, en reemplazo de Mario Saralegui, quien dio un paso al costado debido a los malos resultados, y seis días después debutó en el compromiso frente al Independiente Medellín.
El partido de vuelta se disputará el martes en el estadio Centenario, de Montevideo, y el Peñarol necesita ganar por 4-0 para forzar una definición por penaltis.
Para lograr la clasificación directa el equipo uruguayo precisa una diferencia de cinco goles, pero sin recibir ninguno porque los tantos a domicilio tienen valor doble en la definición.
El ganador de la llave accederá al Grupo 4 de la Copa Libertadores en el que esperan el Sao Paulo de Brasil, el Defensor de Uruguay y colombiano América de Cali.