La coalición oficialista chilena, confusa y desorientada tras su derrota electoral del domingo, se enzarzó hoy en disputas internas luego de que los miembros más jóvenes exigieron la renuncia de los dirigentes.
Varias decenas de jóvenes ocuparon este lunes la sede de la Democracia Cristiana para exigir la renuncia de sus dirigentes, mientras en la sede del Partido Socialista miembros de esa colectividad intentaron encadenarse a la puerta, situación que finalmente terminó con varios enfrentamientos a golpes.
Dirigentes de las juventudes de la Democracia Cristiana y del Partido Socialista exigieron la dimisión de Juan Carlos Latorre y del senador Camilo Escalona a la presidencia de ambas colectividades.
"Si Latorre no viene, asume sus errores y pone su cargo a disposición, esta toma sigue. Estamos esperando su reacción, pero este caballero ni siquiera ha llamado", dijo a radio Cooperativa Héctor Gárate, presidente de la Juventud Democristiana, uno de los ocupantes de la sede del partido, en el centro de Santiago.
El inversionista Sebastián Piñera Echenique terminó este domingo con 20 años en el Gobierno de la Concertación por la Democracia y con un mensaje de cambio ganó la presidencia de Chile, al frente de una coalición de derechas.
Piñera fue ratificado hoy como presidente electo al alcanzar el 51,60 de los votos en la segunda vuelta electoral celebrada este domingo, según el tercer y definitivo cómputo de los comicios.
El futuro presidente, según las cifras dadas a conocer por el subsecretario del Interior, Patricio Rosende, alcanzó el 51,60 por ciento de los votos, 3,21 puntos porcentuales más que el oficialista Eduardo Frei, que obtuvo el 48,39 por ciento de las preferencias.
Por su parte, Patricio Mery, de la juventud socialista, comentó que con este tipo de actos "nacerá la nueva Concertación".
"Seremos la oposición a Piñera, tenemos que trabajar para recuperar la confianza del pueblo, que no votó a favor de la derecha, sino que votó en contra de la Concertación, y eso es lo grave", sostuvo.
Carolina Tohá, quien fue jefa del comando de Eduardo Frei, coincidió con otros dirigentes jóvenes, Claudio Orrego y Ricardo Lagos Weber, en plantear una "refundación" de la Concertación.
"La Concertación no puede seguir como está, tiene que ponerse al día con la sociedad de hoy y recuperar algo que estuvo en sus orígenes y que se perdió", enfatizó Tohá.
Agregó que ha llegado el momento de trabajar "respetando, incluyendo y escuchando", y sostuvo que esa es la única manera de que (la Concertación) vuelva a ser mayoría en Chile.
Por su parte, Orrego, que es alcalde del municipio de Peñalolén, hizo un "mea culpa" por la forma en que actuaron en los últimos años las cúpulas de los partidos políticos.
En tanto, el diputado Marcelo Díaz, quien aspira a la presidencia del Partido Socialista, dijo que una vez que renuncie Camilo Escalona, éste debe "colaborar en la renovación".
Escalona, dijo, "debe asumir el desafío de la renovación" y añadió que no es un anhelo de quienes no han ocupado cargos directivos, "sino una demanda ciudadana, que se expresó de forma contundente en la elección de este domingo".
Dirigentes de las juventudes del colectivo socialista, tras intentar encadenarse a las puertas de la sede del partido, se enzarzaron en un riña con otros militantes, en la que hubo golpes de pies y puños.
Según Díaz, los jóvenes buscan presionar a Escalona para que renuncie a la presidencia del Partido, por considerarlo como principal responsable del triunfo derechista.