La columna de Doña Perla
No sé por qué alaban tanto al “globo inflado” de Lim Yueng, si su bailarina es la que hace todo.
Que alguien me explique quién fue el alienígena que peinó a Iván Donoso para “Dancing with the star”; parecía el mismo pájaro loco. Era como un Elvis Presley de “allá onde uno”. ¡Qué out! Por más que inventan con él para que luzca relajado, lo que hacen es convertirlo en el hazmerreír de la noche. Al final, se bajó la cresta.
No sé por qué alaban tanto al “globo inflado” de Lim Yueng, si su bailarina es la que hace todo. Lo feo es que él jura que lo está haciendo perfecto, tanto que se siente un “Ken”; esos ademanes que hace cuando baila y lo entrevistan dan vergüenza. La semana pasada le dijeron que mejorara la línea, pero esta vez se pasó.
Y en dónde dejan a Gisela Tuñón, a esta ni la edad la hace madurar. Cuando le dijeron que estaba salvada saltó cual niña recibiendo un premio. Es que la culpa la tiene el jurado, porque pega más mentiras que el de Cantando por un sueño. Aquí los que bailan son los bailarines, los famosos están almidonados.