La Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, expresó hoy su respaldo al manejo que viene dando el presidente colombiano, Álvaro Uribe, a los problemas que afronta el país con Venezuela y Ecuador.
Así quedó consignado en una declaración pública tras la reunión de este órgano asesor conformado por ex presidentes, ex cancilleres y otras altas personalidades colombianas.
El documento, leído por el ex presidente Belisario Betancourt (Conservador, 1982-1986), reconoce que el manejo de las relaciones internacionales "corresponde de manera exclusiva al primer mandatario".
Agrega que durante la reunión, convocada por Uribe, los asistentes expresaron "en un diálogo franco y constructivo" sus opiniones sobre la forma en que se han manejado las relaciones con los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa.
A su vez, la Comisión fue enterada de los pormenores de esas relaciones, al igual que del tratado de ayuda militar que negocian Bogotá y Washington y que el Gobierno colombiano espera sea cerrado este fin de semana en Estados Unidos.
Ese tratado de cooperación permite que militares y contratistas norteamericanos utilicen siete bases colombianas para realizar operaciones contra el narcotráfico y el terrorismo.
Durante la sesión de la Comisión Asesora, también estuvo el ex presidente Ernesto Samper Pizano (Liberal,1994-1998), quien se reunió la semana pasada en Caracas con Chávez.
Esa reunión, y la sostenida por otros políticos, entre ellos la senadora opositora Piedad Córdoba y líderes del izquierdista Polo Democrático Alternativo (DPA) con Chávez, fue calificada en el país como "diplomacia paralela".
El presidente venezolano congeló las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia tras la denuncia del Gobierno de Uribe de un supuesto desvió de armas extranjeras para la guerrilla de las FARC.
Sin embargo, el mismo día de la entrevista con la senadora Córdoba, Chávez anunció que el embajador de ese país en Bogotá, debería regresar a "trabajar", pues antes había sido llamado a consultas.
Ecuador, por su lado, rompió relaciones diplomáticas con Bogotá en marzo de 2008, luego de que militares colombianos bombardearan un campamento de las FARC ubicado en suelo del vecino país en donde fue abatido "Raúl Reyes", número dos del grupo rebelde.
Ecuador, Venezuela y Bolivia, por otro lado, han expresado fuertes críticas a Colombia porque consideran que la utilización de las bases colombianas por Estados Unidos, es peligrosa para la región porque desde ellas se pueden preparar operaciones diferentes a la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.
En medio de todas estas acusaciones, Colombia no asistió a la cumbre de Unasur, en Quito, por considerar que no tenía garantías, pero antes el presidente colombiano Uribe hizo una gira por siete países para explicar a esos Gobiernos los alcances del acuerdo de cooperación militar con Estados Unidos.
Ahora, Bogotá anunció que asistirá a una reunión extraordinaria de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) en Argentina, con el ánimo de que en la cita también se discutan temas relacionados con armamentismo, tráfico ilegal de armas y terrorismo.