El índice de confianza de los consumidores en la economía brasileña se estabilizó en agosto, tras haber subido durante cinco meses consecutivos, según un estudio divulgado hoy por el centro privado de estudios económicos Fundación Getulio Vargas.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) bajó ligeramente en agosto a 111,0 puntos, tras haber llegado a 111,4 en julio, pero se mantiene por encima de su promedio histórico (107 unidades) y del nivel medido en el mismo mes del año pasado (108,2).
De acuerdo con la Fundación Getulio Vargas, la ligera reducción indica que el indicador finalmente se ha estabilizado tras haber subido durante cinco meses consecutivos desde febrero, cuando cayó a su peor nivel desde el inicio de la crisis económica global.
Mientras que la opinión de los consumidores sobre la situación actual de la economía se ubicó en 113,9 puntos en agosto, frente a 111,3 puntos en julio, la evaluación sobre los próximos seis meses fue de 109,5 puntos, por debajo de los 111,4 puntos que registraba este indicador el mes anterior.
La ligera bajada del ICC, que es un promedio entre los dos indicadores anteriores, se debió precisamente a que los consumidores redujeron sus expectativas para los próximos seis meses.
La proporción de consumidores que prevén una mejoría de la situación económica en los próximos meses cayó desde el 31,7% en julio al 29,7% en agosto, en tanto la de los que esperan un empeoramiento subió desde el 13,5% hasta el 14,0% en el mismo período.
El estudio mostró que los brasileños que consideran la situación financiera de sus familias como buena ascendió desde el 17,7% en julio hasta el 18,6% en agosto, en tanto que los que la califican como mala se redujo desde 14,9% hasta 13,8%.
El índice de confianza del consumidor brasileño es medido por la Fundación Getulio Vargas mediante una encuesta mensual en 2.000 domicilios de las siete mayores ciudades del país.