Las Cortes de Cádiz (sur español), reunidas durante la España ocupada por los franceses, impulsaron la Constitución de 1812, una norma que otorgó la ciudadanía a los comanches y por extensión a todos los indígenas de las colonias españolas, gracias a la presencia de diputados americanos en el proceso.
"Son cosas poco sabidas que a las Cortes de Cádiz, allí perdidas en un rincón de España, se les ocurriera de pronto que a los comanches se les podría conseguir la ciudadanía", explicó en una entrevista con EFE, en Panamá, Carlos Martínez Shaw, historiador y miembro de la Real Academia de la Historia de España.
Uno de los logros de estos diputados que participaron en las Cortes de Cádiz fue que se decretara la ciudadanía para los indígenas y mestizos de América, aunque no se logró ese reconocimiento para los originarios de África, ni a los esclavos.
"El problema de la ciudadanía implicaba involucrar a los indígenas dentro de la vida política. La realidad era que, teóricamente, se estaba de acuerdo en que los indígenas eran totalmente americanos", afirmó Martínez Shaw.
Aún así, según el historiador, fue una discusión "más bien estratégica", ya que los electores "pardos e indígenas darían mayor fuerza a los elegidos criollos" de América.
Finalmente se acordó de que se concedería la ciudadanía a los indígenas siempre que pasaran por un proceso de "aculturación", que implicaba saber español, ser católico y tener "cierto aprendizaje" de lo que era considerado "la vida civilizada, que se confundía con la vida que hacían los blancos criollos y peninsulares".
En 1810, durante la Guerra de la Independencia Española (1808-1814), época en la que el emperador francés Napoleón Bonaparte había sentado a su hermano José Bonaparte en el trono de España, en detrimento de Fernando VII, se crearon las Cortes de Cádiz.
Allí se reunieron representantes de España y de los territorios americanos, entonces colonias españolas, "para conseguir el tránsito de una monarquía absolutista a una monarquía constitucional basada en la división de poderes, el respeto a las libertades individuales y la soberanía popular", destacó Martínez Shaw.
La contribución de los diputados "españoles americanos" en el impulso de esta Constitución "hoy se piensa que tiene que ser resaltada", a juicio del historiador, ya que en América esto ha sido "minusvalorado".
"Se consideraba que lo único real y lo único que acabaría por triunfar era una revolución rápida inmediata que significaba una guerra civil para expulsar a los españoles, porque no estarían dispuestos a abdicar de sus privilegios", detalló.
Aún así, los diputados americanos que se reunieron en España creyeron en "la tercera vía", que trataba de impulsar un "caminar hacia las libertades" los dos continentes juntos y "respondían a una serie de principios por los que liberales de un lado y otro del Atlántico estaban luchando".
Según Martínez Shaw, las "virtudes republicanas" que defendía el libertador venezolano Simón Bolívar (1783-1830) no tenían porqué estar en contra de los principios también republicanos que defendían los representantes americanos en las Cortes.
"Cuando se lucha contra España, en realidad se está luchando contra un sistema español que los liberales no defienden. América por un lado, y España, por el otro, lucharon por la libertad y por el establecimiento del liberalismo a todo lo largo del siglo XIX", subrayó.
En cuanto al esfuerzo de juntar ambos continentes mediante la Constitución de Cádiz de 1812, el académico asegura que aún quedan unas "tendencias" que se han ido perfilando a lo largo de los últimos siglos.
"Por un lado, van en el sentido del diálogo y la cooperación, pero hay otras tendencias todavía latentes que son de acusación a España de haber conquistado un continente, de haberlo desorganizado, explotado, jugado con ello y al final no haberle dado la libertad, puesto que fue conquistada a costa de tremendas guerras de, por lo menos, 20 años", afirmó.
La enseñanza de la historia de América en España ha sufrido "un retroceso", según Martínez Shaw, porque "interesa mucho más Europa, ya que el imperio se ve como una cosa lejana".
Este año, empiezan en Bolivia y Ecuador los bicentenarios de la independencia de los países latinoamericanos de España, lo que pondrá a "América en el punto de mira", dijo el académico, que ha participado en este país en las "Jornadas de reflexión historiográfica: Panamá y España", organizadas por la Embajada de España y el Museo del Canal Interoceánico.