La Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, con sede en Costa Rica, sentenció a Bolivia al pago de 435.000 dólares y le ordenó castigar a los culpables por la desaparición forzada de Renato Ticona, ocurrida el 22 de julio de 1980 a manos del Ejército, informó hoy el tribunal.
En su sentencia, con fecha del 24 de noviembre pasado y publicada en su página de Internet, la Corte indicó que "el Estado violó los derechos a la libertad personal, integridad personal, vida, garantías judiciales y a la protección judicial", en perjuicio de Ticona, un estudiante de agronomía.
Agregó que "el Estado debe continuar con la tramitación del proceso penal seguido por la desaparición forzada de Renato Ticona Estrada, de manera que éste concluya en el más breve plazo" y además, "identificar, juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables"
También le ordenó al Estado boliviano "proceder a la búsqueda de Renato Ticona Estrada de manera expedita y efectiva" y "dotar, dentro de un plazo razonable, de los recursos humanos y materiales necesarios al Consejo Interinstitucional para el Esclarecimiento de Desapariciones Forzadas.
Los jueces establecieron que el Gobierno boliviano debe pagar indemnizaciones a los familiares de Ticona por un total de 435.000 dólares por los conceptos de daño material e inmaterial y costos del proceso.
Este caso se refiere a la desaparición forzada de Renato Ticona Estrada a partir del 22 de julio de 1980, cuando fue detenido por una patrulla del Ejército en las cercanías del puesto de control de Cala-Cala en Oruro, Bolivia y su posterior falta de investigación y reparación a sus familiares.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, creada en 1979 y que tiene su sede en Costa Rica, es una institución judicial autónoma de la Organización de Estados Americanos (OEA) cuyo objetivo es la aplicación e interpretación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Las sentencias de la Corte son de acatamiento obligatorio para los Estados miembros de la OEA.