La defensa del ex ministro del Interior de Bolivia Luis Arce Gómez, condenado a 30 años de prisión por los crímenes cometidos en la dictadura de Luis García Meza (1980-1981), planteará la revisión de su juicio y el traslado a otro penal, informó hoy el diario La Razón.
El abogado asignado al caso, Milko Suaznábar, anunció ayer que prepara su estrategia de defensa y que no descarta pedir la revisión de su sentencia o la disminución de su condena ante la Corte Suprema de Justicia, con sede en la ciudad sureña de Sucre.
Asimismo, Suaznábar adelantó que solicitará el traslado a otro recinto penitenciario, pero no indicó a cuál ni los motivos de la petición.
El conocido como "ministro de la cocaína" fue encarcelado en el penal de alta seguridad de Chonchocoro, en el altiplano boliviano, el pasado jueves cuando llegó a Bolivia deportado desde Estados Unidos, tras cumplir una condena por narcotráfico en ese país.
En el penal, Arce Gómez, de 71 años y con problemas de salud, debe cumplir una condena de 30 años que le fue impuesta en 1993 por alzamiento armado, formación de grupos irregulares, atentados contra la prensa, asesinato y genocidio.
En la misma cárcel, García Meza cumple también una condena de 30 años sin derecho a indulto por los crímenes de la dictadura.
El actual ministro de Gobierno (Interior) de Bolivia, Alfredo Rada, aseguró que Arce Gómez debe cumplir con la condena íntegramente y dijo que intentarán que pase el máximo tiempo posible en ese penal de alta seguridad.
Según Rada, ante las posibles peticiones de ingreso hospitalario del reo por su delicado estado de Salud, su departamento tomará "todas las previsiones para cerciorarnos de que es una solicitud justificada en función de criterios, no sólo judiciales sino médicos".
Está previsto que el próximo lunes, el juez José Luís Ayaviri Siles, lea la sentencia de la Corte Suprema de Justicia contra el ex ministro del Interior en la cárcel de Chonchocoro, lo que marcará el inicio del cumplimiento de la pena de 30 años.
En la dictadura de García Meza (1980-1981) se asesinaron a 93 personas, desaparecieron 27 y se produjeron 4.000 detenciones.
A Arce Gómez se le achacan, entre otros delitos, la autoría de la muerte del que fuera líder del partido socialista boliviano Marcelo Quiroga Santa Cruz y el secuestro, tortura y asesinato del jesuita español Luis Espinal Camps, vinculado a sectores de izquierda.
El Gobierno de Bolivia ha anunciado que pedirá a Arce Gómez que por razones "humanitarias" revele el lugar donde se hallan los restos de Quiroga Santa Cruz y otros desaparecidos durante esa dictadura y han sido buscados durante varios años sin éxito.