La defensa de Luis Posada Carriles en el juicio que se le sigue en EE.UU. al anticastrista por supuesto fraude en su petición de asilo y ciudadanía intentó hoy establecer un nexo del testigo clave de la Fiscalía Federal, Gilberto Abascal, con la Inteligencia cubana desde finales de la década de 1990.
Gilberto Abascal reconoció hoy en la vista judicial en un tribunal de El Paso (Texas, EE.UU.) que, en un viaje que realizó a Cuba con otras dos personas en diciembre de 1999, la Guardia Costera estadounidense descubrió en la embarcación fotografías relativas al grupo anticastrista en el exilio Alfa 66.
Sin embargo, Abascal, que tomó personalmente algunas de estas fotografías, aseguró que el destino de dichas imágenes no era el Gobierno cubano, sino los grupos opositores en la isla.
Agregó también que, en 2004, un miembro de la Inteligencia cubana le llamó en cinco ocasiones y le informó de que su hermano, Pedro Abascal, estaba involucrado en una operación anticastrista.
Arturo Fernández, abogado de Posada Carriles, intentó socavar la credibilidad de Abascal y establecer que éste había colaborado desde entonces con el Gobierno cubano para proteger a su hermano.
No obstante, el testigo de la Fiscalía sostuvo que únicamente respondió a la primera llamada, que colgó las demás y que informó de este hecho a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de EE.UU..
La defensa cuestionó también las razones de cuatro viajes que efectuó Abascal a Cuba en 2004, los dos primeros, según el testigo, para visitar a su madre, Eumelia López Martínez, y los otros dos para obtener "ayuda humanitaria".
Preguntado por la defensa sobre los motivos de al menos seis viajes realizados en 2004 a México, Abascal respondió que el objetivo era visitar a una mujer en la ciudad de Mérida y negó que utilizara esos viajes para actividades de contrabando.
"Lo único que he contrabandeado yo es a Posada", respondió Abascal a Hernández, quien le espetó con enfado si decía eso por dinero.
Posada Carriles se enfrenta a once cargos por fraude y perjurio, acusado de haber mentido en repetidas ocasiones a las autoridades migratorias, buscando la permanencia legal en Estados Unidos.
Abascal es el principal testigo de los fiscales porque ha declarado que en 2005 viajó en una embarcación acompañado de otras cuatro personas desde Isla Mujeres, en México, a Miami, EE.UU., para presuntamente traer a Posada Carriles indocumentado al país.
Los fiscales buscan probar que Posada Carriles mintió en su entrevista de naturalización cuando aseguró a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional que ingresó por la frontera entre México y EE.UU. vía terrestre.
Para la Fiscalía, "hasta ahora, el argumento de la defensa se lee como una novela de John Grisham" y el interrogatorio de Hernández "se basa en la ficción".