La deuda de las administraciones públicas españolas se situó en el 65,2 % del Producto Interior Bruto (PIB) en el segundo trimestre, tras crecer el 16,51 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, hasta los 702.806 millones de euros.
Según estos datos, difundidos hoy por el Banco de España, en los seis primeros meses de 2010 la deuda española representaba el 57,2 por ciento del PIB, con lo que en un año aumentó 8 puntos porcentuales.
Respecto al primer trimestre de 2010, el incremento fue del 2,92 por ciento, ya que entonces ascendía a 682.854 millones.
El endeudamiento público español supera en 5,2 puntos porcentuales el límite establecido por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (UE), que es del 60 % del PIB.
Por niveles de gobierno, hubo un aumento de la deuda en todas las administraciones respecto al segundo trimestre de 2010, sobre todo en las comunidades autónomas (23,56 %), seguidas de la administración central (15,93 %) y de los ayuntamientos (3,06 %).
En volumen total, el endeudamiento de la administración central fue de 531.994 millones (el 49,4 % del PIB), el de las comunidades autónomas, 133.172 millones (el 12,4 % del PIB), y el de los ayuntamientos, 37.640 millones (el 3,5 % del PIB).
Además, en el segundo trimestre, las empresas públicas adeudaban 56.995 millones de euros (el 5,3 % del PIB), lo que supone el 12,38 por ciento más que en el mismo periodo de 2010.
España sufre una grave crisis económica que, unida al derrumbe del sector inmobiliario, ha elevado el desempleo a más del 20 por ciento de la población activa y supuso un fuerte crecimiento del déficit público, que obligó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a adoptar recortes y medidas de austeridad.
Entre las últimas medidas a solo dos meses de las elecciones, el Ejecutivo aprobará hoy la recuperación para 2011 y 2012 del Impuesto sobre el Patrimonio, una tasa que gravará a los más ricos y que fue suspendida en 2007.