La economía nicaragüense crecerá más del 3 por ciento y la inflación acumulada cerrará cerca del 15 por ciento en 2008, informó hoy el presidente del Banco Central de Nicaragua, Antenor Rosales.
Nicaragua calculaba crecer un 4,7 por ciento durante 2008, con una inflación acumulada de un 7 por ciento, según el programa económico financiero trianual que el Gobierno sandinista firmó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en octubre de 2007.
Rosales dijo a periodistas que esa proyección inicial, que fue corregida a mediados de este año al 4 y 18 por ciento, respectivamente, tampoco se cumplirá por diferentes razones, principalmente por la crisis de los alimentos y la crisis financiera mundial.
Ahora prevé un crecimiento económico de poco más del 3 por ciento y una inflación cercana al 15 por ciento para 2008.
El año pasado, la economía nicaragüense creció un 3,8 por ciento y la inflación alcanzó un 16,88 por ciento, según cifras oficiales.
Para el próximo año "vamos a ser conservadores" respecto a las proyecciones económicas, explicó el funcionario.
Nicaragua calculaba crecer un 5 por ciento en 2009, con una inflación acumulada de un 7 por ciento, según los cálculos iniciales.
Rosales admitió que esas proyecciones estarán "sujetas a revisión, definitivamente", porque esos indicadores "muy difícilmente vamos a cumplirlos".
"De manera que vamos a presentarle a Nicaragua una propuesta verdaderamente realista y que sea capaz de reflejar el esfuerzo que tenemos que realizar para lograr, en el próximo año, un crecimiento económico mínimo", agregó, sin precisar.
El Banco Central de Nicaragua calculaba un crecimiento promedio de un 4,6 por ciento de 2007 a 2009, con una inflación entre el un 7 y un 7,5 por ciento en ese mismo período.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional y diputado opositor, Francisco Aguirre Sacasa, dijo que la economía nicaragüense podría no crecer en 2009 producto de la crisis financiera.
También por los posibles recortes de ayuda presupuestaria a este país centroamericano debido a la crisis institucional que atraviesa Nicaragua, luego de las cuestionadas elecciones municipales del 9 de noviembre pasado, ganadas ampliamente por los sandinistas y que la oposición desconoce con el argumento que se cometió fraude.