Estíbaliz Carranza, la española sospechosa de haber matado y descuartizado a su exmarido y a un exnovio en Viena, ha sido hoy extraditada de Italia a Austria, según informó la agencia austríaca APA.
La acusada, de 32 años, ha sido transportada al paso fronterizo de Arnoldstein, en una camioneta y escoltada por cerca de una docena de agentes italianos, tanto de la cárcel de la ciudad de Trieste, donde se encontraba en prisión preventiva, como de la policía de Udine, donde fue arrestada el 10 de junio, informó a APA el jefe de la unidad móvil de la policía de Udine, Massimiliano Ortolan.
En la frontera, los oficiales italianos entregaron a Carranza a las autoridades austríacas, quienes, tras tomarle las huellas digitales y efectuar otras formalidades, la llevan a la ciudad de Klagenfurt, capital del sureño Estado austríaco de Carintia, antes de trasladarla a una cárcel de Viena, a la espera de su juicio.
"De momento, la mujer viene para aquí y el fin de semana, tras consultas con la jueza competente, será trasladada a Viena", señaló a la agencia austríaca Peter Bevc, director de la cárcel de Klagenfurt.
Se espera que esta tarde Carranza, que está embarazada de ocho semanas, sea interrogada por la Fiscalía de Viena a través de una conferencia de vídeo.
Antes de su partida a Austria, recibió ayer, en la cárcel italiana, la visita de su madre, que vive en Barcelona, mientras que su abogado austríaco, Arthur Machac, espera poder verla el próximo lunes.
La española, que tiene también la nacionalidad austríaca, es sospechosa de haber asesinado a su marido, un alemán, en 2008, y a su expareja, un austríaco, en noviembre pasado.
Los cadáveres fueron hallados descuartizados, empaquetados en bolsas de plástico y emparedados en hormigón por unos albañiles el 6 de junio, en un sótano del edificio donde Carranza regenta una heladería en un popular barrio vienés.
Machac indicó a Efe en Viena que supone que la Fiscalía presentará cargos de asesinato, con penas que van desde los 20 años de prisión hasta cadena perpetua.