La española Aguas de Barcelona (Agbar), que en Chile controla Aguas Andinas y Essal, invertirá 254 millones de dólares (207 millones de euros) en la construcción de una planta desalinizadora de agua de mar en el norte de este país, confirmaron hoy a Efe fuentes de la empresa.
La planta se instalará en el sector Conchillas, cerca de la localidad costera de Caldera, en la Región de Atacama, a unos 880 kilómetros al norte de Santiago, una zona con escasas precipitaciones y numerosas empresas mineras.
Según las fuentes, las instalaciones comenzarán a construirse a mediados de 2012, estarán operativas en el primer trimestre de 2014 y tendrán una vida útil de 25 años.
En ese período la planta podrá satisfacer las demandas del sector minero y también de la agricultura de la zona.
La planta podrá trasladar hasta 1.000 litros por segundo de agua desalada desde el sector de Conchillas a través de una tubería de 88 kilómetros de longitud hasta un estanque de almacenamiento ubicado en la localidad de Tierra Amarilla, cercana a Copiapó, la capital regional.
Este proyecto ya ha sido ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia).