La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha presentado hoy un programa de cooperación que financiará la Comunidad de Madrid destinado a lograr que las ciudades colombianas de Medellín y Cali puedan luchar por sí solas contra las drogodependencias y la violencia juvenil.
El proyecto, con un presupuesto de casi 431.000 euros, tiene un plazo de ejecución de tres años, entre febrero de 2008 y febrero de 2011.
El objetivo es que estas ciudades, entre las de mayor consumo de estupefacientes en Colombia, "tengan todos los recursos para hacer frente a los problemas que tienen que ver con el consumo de drogas y la violencia juvenil", ha explicado el director técnico de la FAD, Eusebio Megías, en una rueda de prensa en la sede de la Fundación.
Para ello, el programa incluye planes de capacitación de profesionales de diferentes instituciones locales, fundamentalmente educativas y sanitarias, aunque Megías ha precisado que la iniciativa "va mucho más allá de la formación" y prevé también programas específicos de prevención en los ámbitos familiar y comunitario.
De cada curso de formación, que cuenta con unas 140 horas de duración, se llevarán a cabo tres ediciones a lo largo de los tres años que dura el programa y estarán destinados en total a 600 docentes, 300 líderes comunitarios y mediadores sociales y 200 profesionales sanitarios.
Además, se editarán 30.000 materiales especialmente adaptados para alumnos y otros 6.000 para familias, así como 10.000 DVD de información y sensibilización en materia de drogas destinados a la población general.
De esta forma, los responsables del proyecto prevén que más de 40.000 personas puedan beneficiarse del mismo, entre ellos 30.000 estudiantes.
Medellín, que cuenta con una población de algo más de dos millones de habitantes, ocupa el primer lugar en Colombia en consumo de marihuana, cocaína, alcohol y tabaco y en ella existen 164 grupos armados que operan al margen de la ley.
Según la FAD, el 57,5 por ciento de los jóvenes escolarizados en esa ciudad ha cometido al menos un acto violento en el último año y de ellos muchos estaban bajo el efecto del alcohol y las drogas.
Cali, con una población de 2,4 millones de personas, es otra de las ciudades colombianas con mayor consumo de drogas y también afronta graves problemas de violencia juvenil.
En la ejecución del proyecto, la FAD cuenta con la colaboración de las organizaciones colombianas Corporación Caminos y Surgir, además de la implicación de las autoridades municipales de Cali.
Fruto de la acogida "magnífica", en palabras de la FAD, que el programa está teniendo por parte de las instituciones locales, se va a extender a partir de febrero próximo a República Dominicana y El Salvador, para lo que la Comunidad de Madrid ha aprobado una partida de 534.000 euros.