La familia de uno de los acusados de poner bombas en Chile denuncia "montaje"


La familia de Pablo Morales, uno de los 15 acusados de participar en 23 atentados con bombas cometidos en los últimos años en Santiago y otras ciudades de Chile, defendió hoy la "absoluta" inocencia de éste y sostuvo que todo el proceso es "un montaje".


"Es tan absurdo, tan increíble cómo se pueden hacer montajes hacia las personas", dijo, visiblemente emocionada, la madre de Morales, Joyce Fuhrimann, en un encuentro con medios de comunicación.


Así se refirió al llamado "caso bombas", por el que su hijo se encuentra en prisión preventiva desde el pasado 17 de agosto, acusado por el fiscal especial Alejandro Peña de ser uno de los dos presuntos cabecillas de "una asociación ilícita que tiene el propósito de aterrorizar a la población".

 

Tras una maratoniana audiencia que se alargó durante 17 horas, un juzgado de garantía de Santiago decretó ese día la prisión preventiva para 8 de los 15 presuntos implicados en la colocación de bombas en Chile, entre ellos Morales.


También fue imputado un noveno sospechoso, identificado como Gustavo Fuentes Aliaga, que ya estaba en prisión por otras causas, mientras los seis restantes quedaron en libertad, aunque con orden de arraigo (prohibición de abandonar el país).


Alejandra Morales, hermana de Pablo, sostuvo que las pruebas exhibidas por la Fiscalía "no son sustentables".

 

"Se le acusa de asociación ilícita terrorista, no de delito terrorista, y para que la asociación ilícita se constituya es necesario que exista un delito terrorista", apuntó.


"Como se está aplicando la ley antiterrorista en este país es grave", sentenció.


Según Alejandra, a su hermano "le están juzgando por su pasado", pues estuvo once años en prisión por atentados terroristas, incluidos homicidios de policías, cometidos a comienzos de los años 90, cuando Morales era miembro del Grupo Lautaro, una organización ultraizquierdista que combatió la dictadura de Augusto Pinochet.

 

Sin embargo, recordó que su hermano, que obtuvo en 2005 la libertad condicional, acude una vez a la semana al juzgado y está reinsertado en la sociedad con un trabajo, una pareja estable y un domicilio.


"Ha tenido un cambio total y absoluto en su manera de ser y pensar. De ser un adolescente rebelde es un hombre maduro y centrado", defendió la madre.


Por su parte, el padre de Morales, Hernán, comentó que cuando visitaron a su hijo en prisión éste les dijo: "Antes había que defenderse de algo que habíamos hecho, pero ahora soy absolutamente inocente".

 

Recordó que cuando su hijo abandonó la prisión en 2005 firmó una declaración en la que juraba que abandonaba la lucha armada y denunció la "parcialidad de los poderes", que han tratado a Morales de culpable cuando "ni siquiera ha habido juicio", en referencia al Ministerio del Interior, la Fiscalía y medios de comunicación.


Asimismo, los padres de Morales denunciaron el trato que está recibiendo su hijo en la cárcel donde, según explicaron, pasó una semana en una celda "de castigo", ubicada bajo tierra, totalmente a oscuras.


También resaltaron la "extrema violencia" con la que fue detenido el pasado 14 de agosto en un operativo realizado en Santiago y Valparaíso que incluyó allanamientos a "casas okupa" en la capital chilena y también a domicilios particulares de los acusados.


La familia, que recibió el apoyo de la Iglesia católica y de políticos como el ex candidato presidencial Marco Enríquez Ominami, va a presentar el caso ante la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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