La Reserva Federal (Fed) de EE.UU. inició hoy una reunión de dos días que se espera ofrezca nuevas pistas sobre la salud económica del país y en la que no se anticipan cambios en unos tipos de interés próximos a cero.
La cita del banco central llega tras varios datos económicos positivos, como la cifra de desempleo de julio, que sorprendió favorablemente, o la productividad del segundo trimestre, que superó hoy las expectativas de los analistas.
El mercado espera ahora el veredicto del banco central sobre la nueva jornada de datos.
"La única pregunta en esta reunión es lo optimista que será la Fed sobre la economía", dijo a Efe David Wyss, economista jefe de la firma de calificación de riesgo Standard & Poor's, para quien esta es una cita en la que lo importante es "el grado de entusiasmo".
Wyss no espera, de todos modos, que la Fed eche las campanas al vuelo: "Serán más positivos que en reuniones recientes, pero no en exceso, primero porque la situación no lo justifica y segundo porque a los bancos centrales no les gusta ser demasiado optimistas".
Similar opinión comparte Joel Naroff, quien explicó a Efe que el asunto "clave" de este encuentro es cualquier cambio en el lenguaje del comunicado que la Reserva Federal emite al final de sus reuniones y que se dará a conocer mañana a las 18.15 GMT.
Naroff, al igual de la mayoría de analistas, considera que también será importante la decisión que tome la Fed sobre el plan de compra de bonos del Tesoro por 300.000 millones de dólares que expira en septiembre.
El banco central estadounidense sorprendió a los analistas en marzo cuando anunció el polémico plan para ayudar a la hundida economía del país a salir del pozo.
Desde entonces, la Reserva Federal (Fed) ha adquirido 237.000 millones de dólares en bonos del Tesoro, como parte de un plan de adquisición de activos por valor de más de un billón de dólares con el fin de abaratar los costes crediticios.
En opinión de la mayoría de analistas la intención de la Fed de poner fin al programa podría indicar que la autoridad monetaria está lista para suprimir progresivamente los enormes programas de rescate que ha puesto en marcha.
Naroff, de todos modos, cree que la Reserva mantendrá ese programa abierto para volver a recurrir a él en caso de necesidad.
"Creo que lo que realmente necesita la Fed ahora mismo es tener flexibilidad y en mi opinión lo que harán es mantener el programa abierto", explicó el experto.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, indicó el mes pasado durante su testimonio semestral ante el Congreso que el banco central tiene pese a esas adquisiciones menos bonos del Tesoro que hace dos años.
"No estamos adquiriendo una porción significativa en el mercado de bonos del Tesoro", afirmó el mes pasado Bernanke, quien insistió que la Reserva Federal no está inyectando dinero en la economía sino creando reservas.
A la espera de que la autoridad monetaria se pronuncie sobre los últimos datos económicos y las posibles presiones inflacionarias en el horizonte, los mercados reaccionaron hoy a la baja.
Los principales índices de Wall Street registraron pérdidas superiores al 1 por ciento durante las primeras horas de negociación y el dólar fluctuó ligeramente frente a las principales divisas de referencia.
La actual recesión económica en EE.UU., que comenzó en diciembre de 2007, es la más larga y profunda desde la II Guerra Mundial y ha destruido 6,7 millones de puestos de trabajo en el país.
Los mercados de futuros apuestan a que Bernanke y sus colegas de la Reserva Federal mantendrán los tipos de interés sin cambios hasta finales de este año o principios del que viene.