La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha expresado su "condena más enérgica" por el asesinato del fotoperiodista Christian Poveda en El Salvador y "toma nota" de la promesa de las autoridades del país de agilizar la investigación para localizar y castigar a los culpables.
La FIP y su organización regional, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), han censurado en un comunicado el "brutal asesinato" de Poveda, que fue encontrado ayer en un suburbio de la ciudad de San Salvador, acribillado a balazos.
El fotógrafo, de 52 años, era conocido en varios países por la cobertura de conflictos internacionales, aunque su trabajo más reciente, "La Vida Loca", muestra la vida cotidiana de las "maras", grupos violentos de pandilleros que operan sobre todo en Centroamérica.
"Este fotoperiodista trataba de mostrar siempre el lado más oscuro de la pobreza y cómo germina ahí la violencia. Él creía firmemente que su trabajo podía ayudar en la reinserción social de los violentos", ha declarado el secretario general adjunto de la FIP, Paco Audije.