La Fiscalía colombiana acusó hoy a cinco de los principales jefes de las FARC por su presunta responsabilidad en un ataque al municipio de Colombia (centro), departamento de Huila, en el que murieron cinco personas en julio de 2000.
Un comunicado de ese organismo judicial señaló que los rebeldes incurrieron en los delitos de "homicidio agravado en concurso con terrorismo".
El máximo comandante de las FARC, Guillermo León Sáenz, alias "Alfonso Cano"; el jefe militar Jorge Suárez Briceño, alias "Mono Jojoy"; Rodrigo Londoño Echeverry, alias "Timochenko"; Luciano Marín Arango, alias "Iván Márquez", y Noel Mata Mata son los rebeldes implicados por la Fiscalía.
Los hechos ocurrieron el 11 de julio de 2000, cuando 300 miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) incursionaron en la localidad de Colombia y provocaron la muerte de cinco personas.
Durante la acción, los rebeldes emplearon cilindros de gas cargados con explosivos.