La Fiscalía boliviana presentó hoy una imputación formal contra el ex líder cívico de la región oriental de Santa Cruz, Branko Marinkovic, acusándolo de tener vínculos con la supuesta banda terrorista desarticulada en ese departamento en 2009.
El fiscal boliviano Marcelo Soza, a cargo de la investigación del caso, dijo a los medios que Marinkovic fue imputado por los delitos de "terrorismo y alzamiento armado".
En una operación policial desarrollada en abril de 2009 en Santa Cruz murieron los supuestos mercenarios Eduardo Rozsa Flores (boliviano con ciudadanía húngara y croata), Arpad Magyarosi (rumano de origen húngaro) y Michel Martin Dwyer (irlandés).
Los tres formaban parte de una banda que, según las autoridades bolivianas, pretendía asesinar al presidente Evo Morales y formar milicias de defensa civil en Santa Cruz, el bastión opositor al Gobierno boliviano, para declarar su independencia.
Los investigadores del caso apuntan a Marinkovic, que ha liderado el movimiento cívico y autonomista de Santa Cruz, como uno de los promotores del presunto grupo terrorista y han asegurado que tienen pruebas para demostrar esto.
La defensa del ex líder cívico, quien se ha puesto "a buen recaudo" desde el año pasado, anticipó que el empresario no asistirá a ninguna citación judicial, argumentando que la investigación ha sido politizada y que la Fiscalía está actuando al margen de las normas.
Sin embargo, según medios locales, el servicio de Migración ha confirmado que el ex presidente del Comité Cívico de Santa Cruz salió del país en junio de 2009, en un vuelo con destino a Miami, Estados Unidos.
El fiscal Soza anunció que en el transcurso de la semana se presentarán imputaciones en contra de otros ex dirigentes cívicos y empresarios que también han sido vinculados con la trama terrorista.