La Fiscalía de Ecuador informó hoy de que inició una indagación sobre la supuesta entrega de información reservada a empleados de la Embajada de Estados Unidos en Quito, por parte de la unidad de Inteligencia de la Policía.
El fiscal Nelson de la Cadena, a cargo de la investigación, inició una "indagación previa, para investigar a ex miembros de la Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES), por el delito de presunta violación de funciones de los empleados públicos", señala un comunicado del Ministerio Público.
La investigación obedece a un informe elaborado por la Policía nacional, sobre la entrega, presuntamente irregular, de ordenadores de la UIES a la Embajada de Estados Unidos, que retiró su ayuda financiera a esa unidad de Inteligencia.
La Fiscalía investigará si los oficiales de la UIES entregaron a la embajada de Estados Unidos información reservada de la Policía, en el momento en que empleados de esa legación diplomática se llevaron los ordenadores que habían entregado a la unidad de Inteligencia, en el marco de un convenio de cooperación.
Para esclarecer esos hechos, la Fiscalía ha pedido que se acerquen a rendir sus declaraciones los oficiales de la Policía Francisco Saavedra, Carlos Rosero, Jaime Vaca, Diego Sandoval, Jorge Hadaty, Manuel Silva, Ramiro López, Rafael Pérez y Patricio Núñez, precisa el comunicado.
El caso resonó tras el anuncio del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que en enero pasado expulsó a un agregado de la Embajada de Estados Unidos, Armando Astorga, que había, a su vez, expresado la intención de dar por finalizado un convenio de cooperación con unidades especiales de la Policía.
Astorga, en una carta, también había pedido los materiales entregados a esas unidades, lo que molestó a Correa, que pidió su expulsión del país, aunque el diplomático ya había abandonado Ecuador.
Poco después, Correa acusó a la Embajada de Estados Unidos de haberse llevado de la UIES los ordenadores, junto con la información que contenían sus discos duros, por lo que reclamó la devolución de esos equipos y amenazó con sancionar a los policías que habían entregado las computadoras con información recogida durante 15 años.
Correa, unos días después, también ordenó la expulsión del primer secretario de la Embajada de Estados Unidos, Max Sullivan, al que acusó de dirigir en Ecuador la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de inmiscuirse en asuntos internos de la Policía nacional.