La Fiscalía General de Nicaragua acusó hoy a 47 ex funcionarios del Banco del Éxito (BANEX), que cerró operaciones en 2010, por delitos contra el sistema financiero, gestión abusiva, estafa agravada y fraude, entre otros, en perjuicio de la sociedad nicaragüense.
La acusación fue presentada ante los juzgados de Managua por el inspector general del Ministerio Público, Armando Juárez, tras concluir una investigación sobre la liquidación del BANEX.
La lista de acusados está encabezada por el ex presidente de la Junta Directiva del BANEX Gabriel Solórzano e incluye a gerentes de sucursales de ese banco y a particulares con cuentas en el banco, señaló Juárez en una rueda de prensa.
En la acusación, el Ministerio Público sostuvo que hubo "actos indebidos" y "fraudulentos" cometidos principalmente por una cadena de funcionarios, aliados con algunos titulares de cuentas o solicitantes de crédito.
"Hemos encontrado una serie de operaciones vinculadas directamente al ex presidente de la junta directiva del BANEX Gabriel Solórzano, de carácter moralmente reprochable por cuanto de alguna forma también contribuyeron a que el banco cayera en estado de insolvencia y en estado de liquidación", indicó.
El fiscal Juárez explicó que los implicados manipulaban actos administrativos legales con el fin de "enmascarar y maquillar los balances" del BANEX ante la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, con "datos o balances que no reflejaban necesariamente la verdad de las operaciones" de ese banco.
Entre las anomalías detectadas en el BANEX, el fiscal mencionó la aplicación de prórrogas masivas por excedente sin autorización de los clientes y sin complementar las normas prudenciales de riesgo y la reestructuración de créditos "de forma masiva y sistemática" y "sin consulta de ningún cliente y sin estudio previo".
"También practicaron reestructuración de créditos millonarios, es decir un nuevo crédito, de hasta el 30 por ciento del capital del banco colocado a través de los cuentahabientes o dados en créditos", agregó.
Según Juárez, la mala administración, la gestión abusiva, la corrupción y los actos dolosos con que los funcionarios del BANEX realizaron sus operaciones "llevaron a esta institución bancaria a su liquidación".
BANEX, cuyo origen fue la Financiera Nicaragüense de Desarrollo (Findesa), una institución de segundo piso, comenzó operaciones en octubre de 2008 con 30 sucursales, en su mayoría en municipios rurales y del interior del país, y cerró sus operaciones a mediados del año pasado.
El BANEX estaba dirigido principalmente a la pequeña y mediana empresa, producción agropecuaria y vivienda.
Entre 2000 y 2002 quebraron cinco bancos en Nicaragua: el Banco Sur, Intercontinental Bank (Interbank), Banco Mercantil (Bamer), Banco del Café (Bancafé) y Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), lo que dejó al Estado una deuda de 350 millones a 400 millones de dólares.