Tras salvarse de varias eliminatorias en el popular programa de televisión "Dancing with the Stars (Bailando con las estrellas)", Bristol Palin, la hija mayor de Sarah Palin, llegó a la final, pero no pudo alzarse con la victoria, que fue para la actriz Jennifer Gray ("Dirty Dancing").
La final de la undécima edición del concurso, celebrada anoche, convocó ante la televisión a 23,2 millones de espectadores, según estimaciones de audiencia dadas a conocer hoy.
El trofeo debía dilucidarse entre la primogénita de la ex gobernadora de Alaska, de 19 años; el joven actor de la factoría Disney Kyle Massey, también de 19, y la actriz Jennifer Gray, una consumada bailarina, de 50 años, que finalmente se alzó con el galardón.
Pese a que Bristol quedó en tercer lugar en puntuación, su presencia fue uno de los grandes alicientes de la temporada, en lo que se ganó el favor de la audiencia y de los jueces con sus bailes atrevidos e incluso con algunas recreaciones de la vestimenta de su madre.
Además, el concurso sirvió para lanzar al estrellado a una joven que hasta ahora solo era conocida por haberse convertido en madre soltera poco después de las elecciones presidenciales de 2008, y por su complicada relación con su ex novio, Levy Johnston.
Sarah Palin acudió personalmente al primer programa de la temporada, para dar su apoyo a su hija, pero no pudo asistir a la final, dado que se encuentra en plena campaña de promoción de su libro "América de corazón".