Las posadas son una convivencia. Hay quien dice que la cena es para celebrar que se venció al pecado. Los 9 días tradicionales de posadas se hacen en honor a los 9 meses de embarazo que vivió María.
Llegó el tiempo en el que para muchos los regalos, juguetes, ropa y la compra de alimentos son la prioridad en la celebración esperada por todos: la Navidad. Pero hay un grupo muy especial, compuesto por niños, jóvenes y adultos, que se congregan en las iglesias para festejar el verdadero significado - el religioso- de estas fiestas y lo hacen con las posadas.
Las posadas son una tradición que nació en los países europeos, específicamente en España y que luego fue difundida a México, y a la vez transmitida a toda América Latina.
El Padre Rafael Siu, de la parroquia Espíritu Santo en la 24 de Diciembre, explicó que las posadas son una celebración para recordar el "recorrido de humildad" que hizo María y José hasta llegar a Belén, donde en un establo se dio el nacimiento del niño Jesús.
Y es que María y Jesús viajaron a Belén, porque en aquel tiempo Augusto César (Octavio) ordenó un censo para ser realizado a toda la gente y para esto era requerido que todos fueran a la ciudad o al pueblo de sus propias familias, para registrar las contribuciones impuestas por los Romanos.
José, siendo de la casa y linaje de David tenía que ir desde Nazareth -en Galilea- a Belén -en Judea-. Este recorrido era cerca de 6 millas hasta Jerusalén.
Justo en ese tiempo a María le llegó la hora del parto y José tuvo que pedir posada, dando a luz al Mesías en un establo.
Tradiciones
En México durante las posadas se rompen piñatas, se reza el rosario, se encienden velas para pedir posada en cada uno de las paradas, simulando ese recorrido realizado desde Judea hasta Belén.
En Panamá varían algunos elementos. Esta bella e imborrable tradición se realiza por nueve días consecutivos a las 6:00 de la tarde. Niños jóvenes y adultos se reúnen en los barrios para revivir ese camino en busca de una posada.
Lo hermoso de esta costumbre es que la celebración no queda sólo en conseguir una posada, sino más bien en compartir la palabra de las Sagradas Escrituras – La Biblia- con la familia que te recibe, cantar villancicos durante y cuando se llega a la casa como: Nochebuena, Campana sobre Campana, Venid Pastorcillo y luego culminar con un pequeño brindis entre los presentes.
Este es el reflejo de que cada temporada que pasa la posada sigue tomando fuerza en los barrios no sólo de la ciudad capital, sino también en el interior del país.
"Esta es la mejor manera de mantener vivo el espíritu navideño en los hogares panameños que de alguna u otra forma participan en esta tradición que nos trae los mejores recuerdos del manto que en volvió con humildad, amor y esperanza el pequeño cuerpo del Mesías y dejar a un lado el nuevo sentido capitalista con íconos como "Santa Claus", sentenció el párroco.