La Iglesia católica costarricense rechazó un programa de educación sexual para adolescentes propuesto por el Gobierno porque considera que sólo alude "a la aplicación de 'medios seguros' para evitar la concepción o el contagio de enfermedades", confirmaron hoy fuentes eclesiales.
La Conferencia Episcopal de Costa Rica publicó en su página de internet un comunicado en el que afirma que "la sexualidad no es algo puramente biológico, sino que mira a la vez al núcleo íntimo de la persona".
Por esta razón, la Iglesia católica aseguró que seguirá trabajando a través de sus propias guías en una "auténtica educación sexual que reconozca la dignidad humana".
La sexualidad debe integrarse en "el contexto de un amor verdadero con todo lo que implica en cuanto a fidelidad, dominio de sí mismo, capacidad de esperar y de desear y promover el verdadero bien de la persona que se ama", detalla la iglesia en el boletín.
El pasado viernes el ministerio de Educación Pública (MEP) anunció que a partir del próximo año impartirá educación sexual en los colegios, apoyado en estas guías, que incluyen temas como salud reproductiva, vínculos afectivos y placer.
El ministro de Educación, Leonardo Garnier, manifestó a través de la red social de Facebook que las guías son el resultado de "más de dos años" de trabajo "con apoyo de mucha gente" y que representan "una nueva propuesta de educación para la sexualidad".
Por su parte, el arzobispo de San José, Hugo Barrantes, dijo al diario local La Nación que la iglesia lamenta "la falta de un plan verdadero de formación integral de la persona" y dijo que la propuesta del MEP tiene "información sesgada en el campo sexual".
Barrantes, quien es presidente de la Conferencia Episcopal, comentó que "las dimensiones espirituales y morales deberán prevalecer siempre en toda educación sexual, lo que no ocurre en la mayoría de los programas impartidos en las escuelas".
No obstante, el prelado admitió también que ni él ni los siete obispos del país conocen el contenido de los nuevos programas elaborados por el MEP.
La presidenta costarricense, Laura Chinchilla, afirmó hoy en conferencia de prensa que coincide con Barrantes en que la familia es la prioridad en la educación sexual, pero señaló que la Iglesia y la escuela pueden complementar esa educación.
A juicio de Chinchilla, las guías del MEP son respetuosas con todos los puntos de vista en torno a la educación sexual.