La Iglesia católica de Ecuador consideró hoy "indispensable" la independencia de los poderes del Estado, así como la libertad de expresión y de empresa, en referencia al referendo planteado por el Ejecutivo, aunque aclaró que no hará campaña en favor del sí o del no.
La Conferencia Episcopal Ecuatoriana emitió hoy su postura oficial frente a la consulta popular, que se realizará el 7 de mayo y que propone reestructurar la justicia, regular a la prensa privada y restringir el tipo de negocios que los medios de comunicación y la banca pueden poseer, entre otros fines.
"Para la Conferencia Episcopal que gane el sí o el no es indiferente, lo que pretende es que se fortalezca la democracia", aclaró en una rueda de prensa Néstor Herrera, obispo emérito de Machala y delegado de la directiva de la Conferencia Episcopal.
En ese acto divulgó un comunicado que recoge las observaciones de la Iglesia católica sobre la consulta, en la que "están en juego los fundamentos mismos del Estado de Derecho", según afirma el documento.
La declaración mantiene que "para sustentar una verdadera democracia" es indispensable "la indepencendia de las distintas funciones del Estado", pues es la garantía del Estado de derecho.
También es necesaria una reestructuración de la justicia "con una clara independencia política" y el respeto a la libertad de expresión, de información y de empresa, "sin las cuales no es posible ejercer una leal y fecunda participación en la vida política", de acuerdo con el comunicado.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha indicado que con la consulta quiere "meter mano a la injusticia" para reformarla.
El referendo propone crear una comisión para administrar y reestructurar el poder judicial durante 18 meses, integrada por representantes del Ejecutivo, la Asamblea Nacional y la ciudadanía.
La consulta también plantea que se prohíba a la prensa privada nacional tener negocios fuera del ámbito de la comunicación y que la banca tampoco posea participaciones en cualquier área que no sea la financiera.
Propone, además, crear un consejo que regule los contenidos de violencia, sexuales o discriminatorios de la prensa y en el que, según Correa, debería haber representación del Gobierno pero no de los medios de comunicación.
El secretario de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Ángel Polivio Sánchez, recalcó en la rueda de prensa que la Iglesia católica "no es un actor político" y por tanto "no va a abrir espacios de debate" en torno a la consulta.
"Espero que no haya sacerdotes que hagan proselitismo político, más aun usando el púlpito", afirmó.
Sánchez dijo que la Iglesia ha querido presentar sus "lineamientos" respecto a la consulta e instar a "un análisis más cercano", en vista de que las encuestas apuntan al desconocimiento de la población sobre su alcance y sobre las propias diez preguntas que la integran.